El catequista que acoge y acompaña

La Parroquia de San Martín de Porres ha sido el lugar elegido por la Comisión de Catequesis del Arciprestazgo de Vena para celebrar el Encuentro de Catequistas con el lema “El Catequista que acoge y acompaña”.

Catequistas de las parroquias de La Anunciación, San Juan Bautista, Sagrada Familia, San Lesmes, San Gil, San Pedro de la Fuente, Ntra. Sra. del Rosario, Ntra. Sra. de las Nieves, Hno. San Rafael y San Martín de Porres, con algunos de los sacerdotes, se han acercado al “acompañamiento” como dimensión intrínseca de la catequesis parroquial.

En la dinámica de presentación ya afloraban conceptos importantes que los participantes iban aportando de cara a entender mejor qué es un parroquia y en qué consiste el acompañamiento; también desde una imagen concreta y sugerente – como es el podio – en una entrega de premios: no somos los primeros, pero acompañados podemos llegar a serlo.

Don Ángel Olalla Martín, Director Espiritual del Seminario Diocesano de San José, desde el pasaje de “los discípulos de Emaús”, ha ofrecido claves de cara al acompañamiento, distinguiendo los dos niveles (personal y grupal) que van integrados siempre, la importancia de todo proceso cristiano, y la necesidad de que el acompañante sea acompañado, entre otras muchas cosas.

Tras un aperitivo se han dividido en seis grupos de trabajo para profundizar en unos casos supuestos y así interiorizar mejor lo expuesto.

El encuentro ha concluido con una oración y revisión. Sin duda, un momento que ha servido a nuestros catequistas para animarles más en esa tarea que tienen entre manos, sabiendo siempre que la tierra que siembran es “tierra sagrada”.

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Una corona de Adviento llena de regalos

En este domingo comenzamos el tiempo litúrgico del Adviento: un tiempo de expectación y esperanza, de espera de la venida del Señor.

En el Adviento celebramos el recuerdo y la conmemoración de la primera venida de Cristo al mundo. Recordamos y conmemoramos que el Hijo de Dios, en ese momento culminante de la historia, puso su tienda entre nosotros y lo hizo por nuestra salvación y para darnos el mensaje de amor del Padre que tanto nos amó que nos envió a su propio Hijo.

Dios no solo se encarnó hace 2018 años, Dios se sigue encarnando en cada uno de nosotros, Dios quiere entrar en nuestra vida y transformarla de acuerdo con el estilo que Cristo vino a predicar, de amor a Dios y a los hermanos.

Cristo nacerá de verdad en nuestros corazones si en nosotros somos capaces de acogerle y vivir en nuestra vida el mismo estilo de vida de Jesús, que se resume en la vivencia del amor al Padre de Dios y de caridad con los hermanos.

Ya hemos colocado la corona de nuestros Adviento. ¡Todos los regalos preparados ya para acoger y descubrir EL REGALO MÁS GRANDE!

 

Aprender más de la Eucaristía para celebrarla mejor

La Eucaristía es el sacramento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Eucaristía es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, para no estar débil sino fuerte, para no estar enfermo sino sano… así nuestra alma necesita comulgar para estar sana y fuerte. Cristo mismo dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo le resucitaré el último día”.

Muchas veces tenemos ganas de ser muy buenos, pero luego vienen los problemas de la vida y entonces nuestros buenas deseos se esfuman. Nos desanimamos, nos volvemos tibios y hasta pecamos. No bastan nuestras fuerzas, necesitamos tomar fuerza de Jesús, divino alimento del alma.

Este pasado lunes 26 de noviembre celebrábamos una preciosa y entrañable Eucaristía Catequizada, donde nuestros niños han entendido un poco mejor este sacramento central. ¿Por qué nos ponemos de pie? ¿Por qué hacemos la señal de la cruz? Ya conocen mejor qué es el Evangelio, la importancia de rezar juntos, el momento fundamental de la consagración…

Ahora ya sabemos más de la misa; así, al participar los Domingos en ella, la podremos vivir mejor.

“¡Tú eres Rey del Universo!”

El domingo 25 de noviembre celebrábamos la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo: el último domingo del año litúrgico. Jesús como fin y culminación de la historia.

En nuestra parroquia lo celebramos de modo particular. Visualmente enseguida vimos que hay diferencias entre “un rey” y “otro Rey”. Los dos tienen trono, pero el de uno es un gran sillón y el del Otro una cruz; ambos llevan corona, uno de oro y el Otro de espinas; el uno tiene un cetro, el Otro sus manos clavadas; finalmente, un rey viste con amplios ropajes y el otro Rey sin nada. El Reino de Jesús es eterno y quiere reinar en cada uno de los hombres. Este es el gran regalo: que Cristo sea cada vez mayor en nuestra vida.

Este domingo nos ayudaron a celebrar mejor la Eucaristía nuestros compañeros del Despertar Religioso. Lo hicieron muy bien y ya nos han dicho que cuándo repiten…

La Misa del domingo sigue siendo el encuentro de toda nuestra comunidad en torno a una mesa en la que todos tenemos un sitio. ¡También tú lo tienes!

Tener ojos para saber mirar

Las cosas a veces no son lo que son, o a veces sí, ¿quién lo sabe? Nosotros lo sabemos muy bien.

En el Voluntariado del pasado sábado hemos trabajado esto y lo hemos logrado. Cuando uno ve a alguien, y le acompaña, y le ayuda… no solo veo a una persona concreta: veo a Dios en esa persona concreta. Para ver a los demás así hemos de cambiar la óptica de nuestra mirada.

Los ojos nos ayudan pero también ocultan la realidad. Miopías, presbicias, ojos vagos… ¿cómo adorar a Dios a quien no vemos si antes no amamos a quien vemos?

Nuestra vista es un regalo. Nuestras manos son regalos. Descubrirnos en regalo para los demás es el reto.

Un sábado para recordar. Risas, ilusión y el corazón vibrante tras haber hecho el bien.

¡Qué suerte tenerte!

“Qué suerte tiene este tío”; “eres un suertudo”… Son expresiones que hoy se utilizan en la jerga juvenil. La verdad es que hay personas con suerte, pero la auténtica suerte es ser personas y cristianos.

En el Cenáculo del pasado viernes, a través de diversas dinámicas, llegábamos a la clave: Dios piensa en mí, me ama, me llena. Esta es la SUERTE. Además, esta suerte se ve sobrepasada por todos los regalos que nos da día a día.

Por ejemplo: si echas un bingo puedes tener la suerte a tu favor, y cantar al mismo tiempo bingo y línea a la vez. No solo estás pendiente de tu partida sino también de la partida del otro: de su suerte. Vivir como cristiano es compartir y comunicar esa suerte.

Los apóstoles tuvieron la suerte de verle. Nosotros tenemos la suerte de seguirle. ¡Bravo por estos chicos!

El Grupo como motor de la vida cristiana

Continuamos trabajando juntos. Ayer por la tarde volvíamos a encontrarnos para seguir compartiendo y creciendo. La dinámica era bien sencilla e importante. Nos centrábamos en la excepcionalidad del grupo, de todo grupo en cuanto tal.

Todos hemos tenido experiencia de convivir en grupo. Nacemos en una familia, que es un grupo; vivimos en una sociedad, que también es un grupo de personas… asistimos a diversos grupos: clases, trabajos, universidad, peña, equipo…

Cada grupo tiene su idiosincrasia. De hecho, el grupo identifica a cada uno de los miembros y cada miembro, es miembro al ser parte de un todo. No hay profesor sin alumnos y, tampoco, hay alumnos sin profesor.

Nuestro Grupo de Vida, que iniciamos hace unas semanas, pretende ser un grupo dinamizador de nuestra comunidad cristiana; un grupo donde podamos aportar lo mejor de nosotros mismos en beneficio de nuestra parroquia; un grupo donde los que nos vean encuentren el punto de referencia que buscan.“Uno para todos y todos para uno”. O mejor: “sed uno para que el mundo crea”.

¡Hasta la próxima!

 

Pequeños Adoradores

Pequeños adoradores para ser grandes testigos de Jesús. Durante estas últimas semanas hemos comenzado algo que es ya habitual en nuestra parroquia: adorar y pasar largos ratos de oración con Jesús en la Eucaristía.

Desde bien pequeños queremos comenzar con estos chicos este maravilloso taller de oración. Jesús pasa por sus vidas y quiere cautivar sus pequeños corazones. ¡Qué caras de sorpresa! ¡Qué preguntas tan bellas! ¡Qué alegría ponerse en su regazo!

El Señor quería rodearse de sus discípulos para explicarles todo. Buscaba momentos para estar a solas con ellos, hablarles e ilusionarles. Solo una catequesis que venga de la vida y retorne de nuevo a la vida será válida hoy.

Venir a la iglesia es para encontrarse con un amigo que nos espera, nos ama y, “disfrazado de pan”, nos bendice.

“Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

El monaguillo es un buen amigo de Jesús

La Eucaristía dominical no sería la misma sin contar con la valiosa ayuda de nuestros Monaguillos. Los momentos en la sacristía antes y después de la celebración son auténticos ratos agradables de encuentro, amistad e ilusión… ahí traemos la vida de cada semana y nos preparamos para ser testigos de lo que vamos a vivir.

Los monaguillos deben sacar su ejemplo de Jesús, que no dudó en ponerse al servicio de toda la humanidad, llegando a sacrificarse a sí mismo. No solo durante las ceremonias sino en la vida cotidiana, los monaguillos deben seguir viviendo su ejemplo de amor, llevando una vida de generosidad, compromiso y precisión. Los monaguillos son los mejores amigos de Jesús.

Desde aquí les agradecemos su sonrisa y su alegría; que poquito a poco vayamos creciendo en número y en amistad.

II Jornada Mundial de los Pobres

Ayer celebrábamos la II Jornada Mundial de los Pobres, una iniciativa del Papa Francisco para la Iglesia. Estamos trabajando desde el regalo este curso: “Descubre el Regalo”, es nuestro lema.
Uno de esos regalos que cuelgan es el de “Pobres”… en él centrabamos nuestra atención en el día de ayer.
Además colocamos una muestra sencilla titulada “Los pobres, prioridad del Evangelio”, donde los fieles podrán visualizar las diferentes pobrezas del mundo actual: hambre, falta de vivienda, malnutrición, soledad…
Creemos pudo servir para lo que el Papa pretende: que escuchemos el grito del pobre, demos una respuesta y nos comprometamos en su liberación.
Los pobres nos cuestionan a todos. Escucha su grito, respóndeles y comprométete.