Segunda semana de Cuaresma

Cuaresma segundo domingo 100Introducción: La semana pasada comenzábamos este tiempo nuevo con la propuesta de vestirnos de oración. La experiencia de Jesús en el desierto nos hablaba de la necesidad de la reflexión, de la búsqueda de Dios y de vencer las tentaciones… Este nuevo vestido o traje que queremos probarnos y que tan bien nos sienta, representa también un cambio de estilo. Este estilo nuevo cobra esta semana un nuevo sentido. Descubrimos a Jesús en el evangelio mostrándose distinto, resplandeciente, luminoso… Esta visión de Jesús es contemplada por los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, los mejores amigos de Jesús. Ven a Jesús como una persona nueva. La cercanía del momento de su entrega en la cruz, el momento cumbre de su vida, parece que lo ha cambiado, que lo ha transfigurado. Esta semana te proponemos cambiar de estilo. No se trata de cambiar tu personalidad o forma de ser, al contrario. El cambio de estilo tampoco tiene por qué ser en lo relativo a tu ropa, gustos, aficiones… El cambio de estilo es sobre ti. Significa buscar la forma de que tú también vivas transfigurado. Que parezcas resplandeciente, lleno de vida… con el corazón al 100%.

Estilo artístico: La escena del evangelio de hoy ha sido representada por muchos artistas clásicos, sobre todo en obras pictóricas. En el siguiente vídeo aprenderemos algunas claves de la obra “La transfiguración de Jesús” del pintor italiano del siglo XV Rafael Sanzio:

Lectura bíblica: (Lucas 9, 28b-36) En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña para orar. Y mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. (…) -Dijo Pedro a Jesús: Maestro, qué bien se está aquí. (…) Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: “Este es mi Hijo, el escogido, escuchadlo.” (…) Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

Decídete y cambia:

• Los apóstoles que acompañaban a Jesús encontraron en aquel monte un lugar donde quedarse porque se encontraban muy bien. ¿En qué lugares tú también te quedarías porque se está muy bien? ¿Tienen algo que ver esos lugares con Dios, con tu familia, con tus amigos?

• En aquel monte los apóstoles escucharon una voz que decía: “este es mi Hijo, el escogido, escuchadlo”. ¿Te esfuerzas tú por escuchar a Jesús? ¿En qué momentos?

• A pesar de lo que había contemplado Pedro, Juan y Santiago guardaron silencio sobre lo que habían visto… ¿Sabes guardar un secreto? ¿Eres chismoso?

• Finalmente, si conocemos este episodio de la vida de Jesús es porque sus apóstoles lo contaron. Entendieron qué había pasado y su sentido sólo después de vivir también con Jesús su pasión, muerte y resurrección. ¿Hablas de tu fe y lo que sientes con tu familia o tus amigos?

Oración final: Jesús, ilumíname con la luz que nace de ti, ilumina a mi alrededor para que sepa que no hay ningún lugar oscuro al que no pueda llegar, si voy contigo. Amén.

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