Rumbo a la JMJ de Cracovia

wyd-top-desktopQueridos amigos: Como bien sabéis se acerca ya la Jornada Mundial de la Juventud. La esperamos con mucha emoción desde hace mucho tiempo.

Nos gustaría vivir la JMJ Cracovia 2016 como grupo de la Parroquia de San Martín de Porres unidos a los jóvenes de la Diócesis de Burgos y a los del mundo entero. Los anteriores encuentros tuvieron lugar durante las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid en 2011 (donde también participamos) y en Río de Janeiro en el año 2013.

Nuestro itinerario abarca dos etapas:

  • Del 20 al 24 de julio de 2016 – Días en las Diócesis en Poznan
  • Del 27 al 31 de julio de 2016 – JMJ Cracovia (Bochnia)

Los Días en las Diócesis que durarán 5 días, es un tiempo en el que los jóvenes estarán hospedados en las diócesis a lo largo del país. Es una magnífica oportunidad de conocer la cultura y la espiritualidad polaca y gente muy amable.

El lema de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016 es: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia” (Mateo 5,7), que viviremos a partir del día 27 de julio. El Santo Padre Francisco eligió la quinta de las ocho Bienaventuranzas, que dijo Jesús en su Sermón a la orilla del Mar de Galilea, para subrayar la importancia de las Bienaventuranzas que son el corazón de la enseñanza de Jesucristo. En su primer Sermón, Jesús nos deja ocho indicaciones de la actitud que nos acercan al Reino de los Cielos.

La elección de Cracovia como el lugar donde se celebrará el siguiente encuentro de los jóvenes junto con el lema de este encuentro nos conducen a la Chispa de la Misericordia que, desde que Jesús Misericordioso se reveló a santa sor Faustina, se irradia a la Santa Iglesia Católica desde Łagiewniki, uno de los barrios de Cracovia. Cracovia es conocida en el mundo como la capital de la Divina Misericordia, y a los jóvenes peregrinos que vendrán a Polonia seguramente les gustará visitar el lugar de las revelaciones, la tumba de santa Faustina Kowalska y el santuario, lugar desde el cual Juan Pablo II encomendó el mundo a la Divina Misericordia.

Vale la pena notar que en la esencia de la quinta bienaventuranza se resumen también los dos primeros años del pontificado del Papa Francisco durante los cuales él se ha esforzado mucho por mostrar a la Iglesia el amor de Dios hacia el hombre y la necesidad de que nosotros seamos misericordiosos con los demás.

Ayudadnos con vuestra oración en estos días de gracia para la Iglesia y para el mundo.

 

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