La JMJ empieza ahora, ¡al regresar a casa!

IMG-20160803-WA0044Durante más de dos semanas, jóvenes de la Parroquia de San Martín de Porres han participado en la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia (Polonia), acudiendo a la convocatoria que el Papa Francisco hizo a los jóvenes del mundo entero en Río de Janeiro en 2013. Han peregrinado con los jóvenes de la Diócesis de Burgos y con los demás jóvenes de las diversas Diócesis de España tal y como lo había programado el Departamento de Juventud de la Conferencia Episcopal Española.

El itinerario de la peregrinación les llevó a ciudades muy importantes de Europa: a Berlín-Dresde (Alemania) y desde estas ciudades asediadas por la guerra y el rencor poder meditar el tema de la Reconciliación, pues la misericordia de Dios derriba muros gigantes. O a la ciudad de Praga (Rep. Checa) donde se venera la imagen milagrosa del “Niño Jesús de Praga”, una devoción que los carmelitas han cultivado (en la iglesia del Carmen de Burgos hay una) y desde allí meditar la Encarnación como el acontecimiento de gran misericordia en el que Dios toma carne en Jesús de Nazaret. O Viena (Austria) y desde la belleza de sus monumentos y de su cultura poder acercarse al Dios que todo lo ha creado. Todo ello desembocaría en Polonia.

Allí estuvieron en familias de acogida de parroquias que viven ardientemente la fe desde el más niño al más anciano: Leszno y Posznan. Aquí valoraron tremendamente la hospitalidad que recibieron desde la más humilde familia, sin importar la situación personal de cada uno, porque en la Iglesia los creyentes siempre abren su corazón a los demás ¡Qué ejemplo y qué detalles de generosidad! Visitaron el santuario querido de Jasna Góra en Częstochowa donde hace 25 años San Juan Pablo II celebró también una JMJ; en ese lugar fue la Eucaristía con todos los peregrinos españoles el día del apóstol Santiago. Y finalmente, antes de llegar a Cracovia, no pudieron obviar el sufrimiento y el horror de una de las páginas más negras del siglo XX en Europa: el campo de concentración de Auschwitz.

Ya en Cracovia participaron en todos los eventos de la Jornada Mundial de la Jueventud: la ceremonia de bienvenida al Papa, el Vía Crucis, la Vigilia de Oración en el “Campo de la Misericordia” y la Misa de Clausura presidida por el Papa Francisco.

Ante todo este bagaje de cosas lo más bonito es lo que cada uno de los peregrinos se lleva, porque la JMJ es ante todo un itinerario personal. Por eso las oraciones, la Eucaristía de cada día, las catequesis de los obispos, la liturgia de las horas, el sacramento de la Reconciliación y la reunión por grupos más pequeños han esponjado el corazón para recibir el amor de Dios.

Ciertamente no podemos resumir todas las vivencias en unas líneas. Serán ellos, los jóvenes que han participado en Cracovia 2016, los que os irán contando por este medio su vivencia más personal a lo largo de todo este verano.

Gracias por vuestras oraciones.

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