Solo Cristo puede calmar la sed del corazón

Comenzamos el tercer trimestre con ansias renovadas. En la tarde del pasado viernes compartíamos un Cenáculo muy especial. A través de la realidad de un POZO descubríamos las diferentes realidades en las que muchas veces las personas se hunden y no encuentran salida: la enfermedad, el sufrimiento…
Con Jesús aprendimos que no se salva aquello que no se comparte desde dentro. Por eso ponerse en lugar del otro significa también sentir lo que el otro siente.
Que nunca perdamos las ganas de saciar LA SED de los demás.

CENÁCULO 2018.

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