Clausura de la Visita Pastoral al arciprestazgo del Vena

Tras recorrer y conocer durante dos años las parroquias del norte de la ciudad, el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, ha querido clausurar su visita canónica a las parroquias del arciprestazgo del Vena, el pasado viernes 15 de junio. «Me alegra muchísimo que tengamos este encuentro», ha repetido tanto a los sacerdotes como al consejo pastoral arciprestal, con quienes ha mantenido sendos encuentros. «Quiero escucharos y, teniendo un buen sabor del trabajo que realizáis, quiero animaros a seguir caminando», ha revelado.

En efecto, el arzobispo percibe que esta zona pastoral engloba «parroquias heterogéneas» que han ido avanzando hacia la comunión desde una «cierta desconexión» en el pasado. A las comunidades más envejecidas y despobladas del centro histórico de la capital, se unen otras de reciente creación que van creciendo en población cuanto más se alejan del casco viejo, lo que le convierte en un arciprestazgo de «difícil identidad».

A pesar de reconocer la dificultad de realizar una «pastoral unificada» en todo el territorio, don Fidel ha aplaudido sin embargo el trabajo realizado en los últimos años entre laicos y sacerdotes.

Para concluir la visita, la parroquia de San Martín de Porres ha acogido una eucaristía de acción de gracias en la que han participado fieles de las quince comunidades que componen el arciprestazgo.

En la procesión de entrada se trajeron al altar las imágenes de las fachadas de las parroquias del arciprestazgo ya que se trataba conformar un mosaico grato a la vista y hermoso por su hondura eclesial.

En su homilía, el pastor de la Iglesia burgalesa ha exhortado a los presentes a ejercer la «bella responsabilidad» de ser «mediadores del amor de Dios». Les ha animado a «ofrecerle vuestros panes y pececillos, lo poco que tenéis» para «regalar en vuestras parroquias a él mismo, que previamente se os ha regalado». «No tengáis miedo de experimentar que tenéis poquito; poned lo que está de vuestra parte, que Dios pondrá el resto, él se encargará de multiplicarlo».

Por eso exhortó a los presentes a anunciar en sus respectivas comunidades «el amor que nosotros hemos recibido de Dios». «Con lo que vosotros hagáis hoy en vuestras parroquias construiréis ya el futuro»; «no tengáis miedo, hay madera, yo mismo lo he visto durante esta visita pastoral, tenéis muchas capacidades y contáis con la ayuda del Señor».

Al finalizar la eucaristía, don Fidel acogió el agradecimiento del arciprestazgo en palabras del arcipreste don Diego Mingo Cuende:

«Hemos estado muy a gusto todo este día junto a don Fidel: en esos tres momentos claves en los que ha estado presente: la reunión con los sacerdotes del arciprestazgo, el encuentro con los miembros que conforman el Consejo Pastoral Arciprestal y esta Eucaristía en la que hemos participado como miembros de una Iglesia que camina por el mundo no sola, sino guiada por la presencia de Cristo a quien usted representa como pastor.

Simplemente tres palabras por no alargarnos demasiado:

Gracias: gracias por estos dos años de intensa y gratificante visita pastoral. Gracias por tantos momentos únicos vividos a su lado y que nunca se borrarán de de nuestra memoria. Gracias por traernos la vitalidad de lo que significa ser discípulos misioneros en esta hora que nos ha tocado vivir. Gracias por su cercanía, ánimo y disponibilidad.

Aleluya: que es una palabra de alabanza a Dios por tanto bien que nos ha hecho, nos hace y nos seguirá haciendo. Aleluya es la palabra que brota del corazón cuando uno se siente agraciado con algo o con alguien. Aleluya es la palabra de la pascua, del encuentro con el Señor vivo y resucitado. Aleluya es la palabra de la acogida, de quien se sabe en manos de Dios. Hoy ese aleluya, si cabe es más especial. Porque nosotros nos hemos sentido agraciados, acogidos y nuevamente resucitados.

Amén: término que se traduce por “así sea”, “así es”. Amén para comprometemos a seguir rezando por usted y por sus intenciones. Amén para que Dios le siga bendiciendo con toda clase de bienes. Amén para que nuestro arciprestazgo siga siendo germen de comunión en esta porción de la Iglesia que camina en Burgos.

Gracias, aleluya, amén. Con estas palabras lo expresamos todo, lo decimos todo y lo acogemos todo. Nada más: que siga recorriendo las parroquias y comunidades cristianas que le faltan, y que María nuestra madre le acompañe siempre».

Los miembros de la permanente del Consejo Pastoral hicieron lo propio ofrendándole un pequeño redil artesano. Ana López lo explicaba de la siguiente manera:

«Querido señor arzobispo, don Fidel:

Este es nuestro regalo, no es un gran regalo de esos en los que se invierte más dinero qué tiempo; el nuestro es un regalo hecho con nuestras manos y cargado de sentimientos y sentido.

Con nuestro regalo a parte de recrear una escena más o menos bonita, queremos presentar nuestra relación, no solamente la que hay entre nosotros sino también la que tenemos con usted.

Cada una de las quince ovejas que ve, representa a cada una de las parroquias del arciprestazgo: cada oveja es diferente cómo cada parroquia lo es, pero todas están en un mismo rebaño, nuestro arciprestazgo.

Todas las ovejas alrededor del pastor que le representa a usted, ese pastor que hace que las ovejas estén dentro de este redil que en otra vida fue una caja de fresas, porque también queremos cuidar un poco el planeta y reciclar nunca está demás.

Las ovejas y el pastor están hechos del mismo material, en este caso piedra, por aquello que dice el Santo Padre que los pastores tienen que oler a oveja, y apostillo que las ovejas también tienen que oler a pastor para no perdernos.

Esperamos que sea de su agrado, debajo de cada figura podrá encontrar los nombres de quien representa así podrá tenernos siempre muy cerca.

Para finalizar decirle que queremos estar siempre cerca de usted y que usted esté siempre muy cerca de nosotros, porque la comunión de nuestro arciprestazgo pasa por usted, gracias por su visita y vuelva cuando quiera, sabe que nuestras puertas están siempre abiertas».

Al finalizar la celebración tuvo lugar la proyección de un vídeo conmemorativo de la visita pastoral y la pertinente foto de grupo.

Para concluir la jornada, un aperitivo preparado por el grupo de mantenimiento de la parroquia de San Martín de Porres.

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