“Yo oro contigo y por ti”

¡Cuántas veces nos hemos cuestionado cómo orar o qué hacer para ser escuchados por Dios! Sin duda, esta puede ser la dificultad que podamos tener para dirigirnos a Dios: no escuchar, no sentir, no ser correspondidos.

En nuestro Grupo de Vida pudimos profundizar en todo lo que significa la ORACIÓN en la vida del cristianos. La oración es el dinamismo en que el cristiano se siente amado por de Dios, que precede y acompaña, y al que uno puede amar. Además, nadie puede amar a Dios, a quién no ve, si no ama al hermano que tiene al lado, al que ve. La oración cambia la vida; puede ser que hagamos siempre las mismas cosas, pero con la consciencia del porqué hacerlas ya no son de la misma manera.

Todo lo que hacemos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos puede ser oración, cuando descubro que Dios está a mi lado acompañando mi vida.

Al finalizar la reunión de grupo pudimos intercambiarnos una imagen de Jesús con un aspecto concreto escrito por la parte de atrás que vamos a intentar cultivar hasta nuestra próxima reunión.