¡Dejando huella!

Te invitamos a hacer un viaje en el tiempo con tu imaginación. Imagina que caminas por la calle de tu ciudad ves la puerta de un cine y entras punto te acomodas en la butaca. Se apagan las luces y empieza la película. Resulta que se trata de la película de tu vida. Visualiza que imágenes de tu vida aparecen. La primera parte de la película va desde que naciste hasta que cumpliste los diez años. ¿Qué escena más importante recuerdas?

Así comenzó el CENÁCULO el pasado viernes, día 28 de febrero. Una vuelta hacia atrás para reconocer que Dios siempre ha estado en cada momento muy cerca. Él te ha seguido, te ha cuidado, te ha llamado, te ha conocido y te ha guiado hasta hoy. Dios ha dejado huella en nuestras vidas, de un modo concreto y directo. Ahora se trata de seguir dejando huella en la vida de Dios. Las huellas siempre ayudan a encontrar la meta, a no perder el objetivo ni el fin.

Como el pequeño Samuel del libro sagrado, hemos oído de un modo nuevo nuestro nombre pronunciado por Alguien que tiene palabras de vida eterna.

¡Dejando huella! Para que otros las sigan… 👣👣