Los catequistas del Vena ponen a punto su espiritualidad eucarística

«¿Qué opinaría un extraterrestre si llegara a una de nuestras iglesias y nos viera celebrando la misa? ¿Sentiría, con nuestro modo de comportarnos, de estar atentos, de cantar, que la eucaristía es algo esencial en nuestra vida? Pues lo mismo pasa con nuestros niños». Con estas palabras, el delegado diocesano de Pastora Vocacional, Enrique Ybáñez, animó a los catequistas del arciprestazgo de Burgos-Vena a renovar su espiritualidad eucarística, pues, aseguró, para transmitir algo a los demás «no basta con contarlo, hay que vivirlo».

Lo hizo en el marco del encuentro que los catequistas de las parroquias de la zona norte de la ciudad han mantenido en la jornada de ayer, 29 de febrero, en San Martín de Porres. El también vicario parroquial de San Cosme y San Damián dijo que «no es lo mismo hablar que transmitir», que «contagiar entusiasmo», de ahí que animara a los catequistas a ser los primeros en revisar si para ellos la eucaristía es «fuente y culmen de su vida cristiana». Además, dijo que es necesario que los catequistas tengan «paciencia infinita» y ejerciten un un «perdón constante» para con los niños y jóvenes que acuden a las catequesis y otras actividades de las parroquias.

La jornada contó, además, con un pequeño trabajo de reflexión en grupos y puesta en común de las conclusiones y una oración final.

Fuente: archiburgos.es