¡Descálzate! El suelo que pisas es terreno sagrado

Nuestros pies hacen que nos podamos desplazar de un sitio a otro. Desde que nos levantamos nos permiten ir al instituto, realizar cualquier actividad… Los pies permiten que nos pongamos en funcionamiento. Es cierto que, a veces, nos sentimos inmóviles, inútiles, paralizados, dependemos de otros.

En una ocasión Moisés vio una zarza que ardía sin consumirse, y en aquella zarza experimento la voz de Dios. Antes a presencia descubrió que descalzarse es un signo de respeto, de humildad, de delicadeza para con lo sagrado. El pasado sábado, 29 de febrero, nos descalzamos para encontrar a Dios.

En cada una de las personas a las que atendemos en el VOLUNTARIADO experimentamos esa tierra sagrada ante la que poder descubrir la presencia de Dios. Jesús también lavó los pies a los discípulos y lo hizo para expresar que el amor hasta las últimas consecuencias es lo que realmente merece la pena.

Pisar la tierra para ganar el cielo. ¡Atrévete a tocar el cielo! 🦶🦶🦶🦶