Cielos y tierra bendecid al Señor

El Papa Francisco nos invitaba el Domingo de Pascua, en la bendición Urbi et Orbi”, a mirar al resucitado para “que sane las heridas de la humanidad desolada”. El Papa tenía presente a los enfermos, a los que han fallecido y a las familias que lloran la muerte de sus seres queridos: “Hoy pienso sobre todo en los que han sido afectados directamente por el coronavirus” y pide para ellos “que el Señor de la vida acoja consigo en su reino a los difuntos, y dé consuelo y esperanza a quienes aún están atravesando la prueba, especialmente a los ancianos y a las personas que están solas. Que conceda su consolación”. De igual manera recordó al personal sanitario, a las autoridades y a todos los que trabajan en los servicios esenciales.

El Señor también se hizo presente en la azotea de la Parroquia para bendecir a todos los vecinos. El Señor se muestra de un modo nuevos siempre. Aplausos y “vivas” arroparon al Señor en este acto tan sublime y significativo que llevamos adelante cada domingo.

¡¡Viva Jesús Sacramentado!! 🙏