María nos recibe en casa

María fue elegida por Dios para ser la madre de su Hijo, Jesús. Ella siempre estuvo a su lado confiando en Él y ayudándolo en su misión. Los cristianos la veneramos como “madre”, “reina”, “discípula”, “amiga”… Ella nunca nos deja solos cuando estamos tristes; nos cuida y está siempre cerca.
Estos días nos ha recibido en la Parroquia, como madre que espera a que sus hijos regresen. “No se cansa nunca de esperar”.