Las dudas no pueden paralizarnos

¿Por qué surgen dudas entre vosotros? Tocadme y palpadme. Soy yo en persona. Aquellos discípulos tenían dudas; dudas que les impedían reconocerlo e identificarlo.

La duda es propia del hombre. No todo lo sabemos, no todo lo controlamos, no todo lo entendemos. Pero, no podemos vivir en una permanente duda. Jesús invita a sus apóstoles a alcanzar seguridades, a confiar en Él, a poder calmar su sed en su corazón abierto.

“Vosotros sois testigos de esto”. El testimonio es algo concreto y arrollador. En la Eucaristía de este domingo hablamos de nuestro Campamento de Verano, donde ya muchas familias están manifestando su confianza. Experiencias que marcan. Recuerda: “eres testigo”. No dejes que otros te lo cuenten.