Peregrinación Parroquial a la Catedral de Burgos para ganar el Jubileo. (29-9-2021)

En medio de la pandemia que estamos atravesando se nos convoca para un Año Jubilar. Como nuestros mayores, también acudimos a los pies del Cristo de Burgos y de Santa María La Mayor, patrona de nuestra Diócesis, que tantas lágrimas han consolado en tiempos de dificultad. Es un momento de gracia: en medio de las dificultades que atravesamos, sentimos la cercanía de nuestro Dios que providentemente guía nuestra historia. A ellos acudimos para que nos sigan protegiendo y dando el vigor necesario para ser discípulos misioneros.

Partimos de que el jubileo es una experiencia profundamente humana. “En la vida de cada persona los jubileos hacen referencia normalmente al día de nacimiento” (TMA 25), aunque también se celebran otros acontecimientos importantes en la vida de las personas (aniversario de boda, sacerdocio o profesión…). Para las personas y las comunidades que celebran estos aniversarios se trata de momentos importantes que marcan sus vidas. Desde el punto de vista creyente podemos decir que se convierten en auténticos “años de gracia”.

En el Antiguo Testamento están presentes muchas referencias que nos hablan de que “el jubileo era un tiempo dedicado de modo particular a Dios”. Con una cadencia de siete años (año sabático) y cincuenta años (año jubilar) una de las consecuencias más significativas del mismo “era la emancipación de todos los habitantes necesitados de liberación” (TMA 12). De esa manera se hacía memoria y se recuperaba la intención del acto creador de Dios que nos convoca a la fraternidad universal, al destino universal de los bienes, a la belleza e integridad de la creación…

Paradigma de ese año de gracia particular es el pasaje que se recoge en el Nuevo Testamento: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, ya los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4, 16-30). “Todos los jubileos se refieren a este tiempo y aluden a la misión mesiánica de Cristo venido como consagrado con la unción del Espíritu Santo, como enviado por el Padre. Es Él quien anuncia la buena noticia a los pobres. El jubileo, año de gracia del Señor, es una característica de la actividad de Jesús y no sólo la definición cronológica de un cierto aniversario” (TMA 11).

Desde nuestra parroquia os invitamos a celebrar juntos este Jubileo. Lo haremos el próximo día 29 de septiembre, miércoles. Comenzaremos a las 18:30h. recorriendo el itinerario jubilar propuesto; a continuación, a las 19:00h., cruzaremos la Puerta Santa y finalmente, a las 19:30h., participaremos en la Eucaristía Jubilar en la Catedral.

¡¡Os esperamos!!