«Lo nuevo siempre genera ilusión»

Un cielo nuevo, una tierra nueva, una nueva Jerusalén, un mandamiento nuevo… de «lo nuevo» que Dios hace en nosotros iba la liturgia el domingo anterior.

Es cierto. Cuando Jesús les enseña a los discípulos que el mandamiento principal es el del amor; que ese mandamiento es nuevo, no es porque no existiera hasta entonces, sino porque la manera de amar (desde la entrega, la acogida y el sacrificio) sí lo es.

Los niños siempre nos enseñan, desde la ilusión y la sorpresa, que el Resucitado está presente con nosotros. ¡Aleluya!