«Botes de sal muy vistosos»

Sal, tiza, un bote, paciencia y mucho ingenio… Estos fueron los ingredientes que se tenían que mezclar en el «Taller de San Martín», el tercero del año: al final los botes de sal fueron de lo muy bonitos, todos distintos y vistosos.

Puede parecer una manualidad fácil pero requiere de mucha concentración, y a veces de ayuda y ánimo. Así lo llevaron a cabo con las pautas que los monitores les iban dando en cada momento.

Tener una tarde para estar en familia y hacer de la Parroquia un lugar cercano, siempre viene de maravilla; y además, disfrutando de los amigos y de la compañía de Jesús, que día a día nos abre las puertas de su casa.

Ahh… ¡También hubo tiempo para jugar!

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