Escucha el latir del corazón

El Colegio del Círculo acogió, el pasado sábado día 6 de abril, el Encuentro de Pastoral Juvenil, con el lema «Escucha el latir», una jornada que sirvió para «escuchar el latir de los jóvenes de hoy, que tienen mucho que decir a la Iglesia» y «poner su voz en el centro de la Iglesia diocesana», tal como explica el delegado de Infancia y Juventud, Óscar Moriana.

Alrededor de doscientos participantes, entre adolescentes, jóvenes, sacerdotes y animadores de la pastoral juvenil tomaron parte en el encuentro. Los más jóvenes disfrutaron de diversos talleres, sobre Cáritas, teatro, la huerta solidaria del Molinillo, graffiti… «Todo ello nos ha servido para descubrir cómo el corazón de los jóvenes busca ese sentido que para nosotros es la Buena Noticia de Jesús», asegura Moriana. Paralelamente, los animadores trabajaron sobre la Exhortación del Papa Christus vivit y la experiencia del Sínodo de los Jóvenes, de la mano de la hermana María Luisa Berzosa.

Tras la comida, una paella compartida, los menores de 18 años participaron en juegos y bailes, mientras los adultos mantuvieron un café tertulia sobre realidades juveniles que puede escuchar la Iglesia. El encuentro concluyó con un concierto de música rap a cargo del grupo NFTW.

De nuestra comunidad cristianas nos hicimos presentes. Sentirnos Iglesia Diocesana es una de nuestras prioridades.

Anuncios

Una estrella verde nos anuncia algo nuevo: el perdón

Jesús sabía que todos podemos equivocarnos. Cuando alguien cometía un error, Jesús le regalaba su perdón, bastaba que la persona mostrara arrepentimiento de corazón.

En el Evangelio se nos narra con frecuencia cómo Jesús perdonaba a los pecadores y los invitaba a no pecar más. Jesús invitaba a sus discípulos a perdonar hasta setenta veces siete, a amar a sus enemigos, y Él mismo nos da el ejemplo más elocuente perdonando a su verdugos en la cruz, y en ellos a nosotros.

El perdón nos da la paz que sólo viene del corazón de Dios. La paz no es ausencia de conflicto, sino perdonar, reconciliarnos de corazón. En el camino a la Primera Comunión, estos niños se prepararon también para mediante la primera confesión.Alegría desbordante para recibir de Dios su perdón.

Dice el Papa Francisco: “Dios no se cansa de perdonarnos, pero muchas veces nos cansamos de pedirle perdón”. El perdón de Dios hace nuevas todas las cosas y nos hace sentirle dentro con una gran intensidad.

Durante estos días de Cuaresma nuestros niños se preparan a través de este sacramento para sentir la sorpresa del Amor de Dios en sus vidas. Muchos de ellos recibirán próximamente la Primera Comunión. Damos gracias a Dios, por seguir tocando el corazón de sus hijos.

Dios está chiflado por ti

Después de ver el maravilloso plan de Dios para este mundo, este lunes 1 de abril descubrimos el proyecto de Jesucristo en nuestro Grupo de Vida. “Dios está chiflado por ti”, nos ama, nos necesita y cuenta con nosotros en este Reino; un reinado que ya ha comenzado pero aún no está hecho ni plenificado, ya que todos los hombres están llamados a entrar en él.

Vimos brevemente las características que tiene el Reino de Dios: hay un Padre que nos cuida y con el que podemos comunicarnos, la misericordia como elemento esencial, las bienaventuranzas que marcan los valores a conseguir, la persecución a causa del reino, el espíritu dirige el curso de la historia…

Pudimos meternos, con símbolos, en el lenguaje de las parábolas: las narraciones que Jesús pronuncia para transmitir una enseñanza… destacando el valor primordial de la acogida y de los pobres como prioridad del evangelio.

¡Cuenta con nosotros para construir! ¡Aquí nos tienes para continuar tu obra!

¡Sin máscaras!

¿Te has preguntado alguna vez quién eres? Seguramente que sí. Nuestra identidad es el conjunto de rasgos y circunstancias que distinguen a una persona de los demás. A veces nos fijamos en las personas con cierto éxito, imitamos su forma de vestir y de hablar, queremos ser idénticos a ellos, y eso nos lleva, a veces, a perder nuestra esencia.

Todos los días, lo queramos o no, nos ponemos “máscaras” para evitar que otros sepan cómo somos, incluso ocultando nuestra esencia. Una máscara nos la ponemos cuando tratamos agradar, o para defendernos, o porque estamos inseguros…

En el CENÁCULO del pasado viernes, 22 de marzo, veíamos cómo Dios nos equipó con todo lo necesario para afrontar la vida. Sin máscaras nos podemos acercar a él, porque ante Dios vamos con lo que somos y tenemos.

El Señor nos invita a no camuflarnos, a no disimular, a no tener dos caras, a ser auténticos desde lo más hondo del corazón. Sin máscaras, la vida es más plena. Sin máscaras, todo es un regalo.

El maravilloso Plan de Dios

El libro de los Hechos de los Apóstoles 9,15 nos dice que todo fue “conforme al plan” de Dios. Pero, ¿tiene Dios un plan para mi vida? Si es así, ¿cómo puedo conocerlo y qué implica encontralo? Esta y otras muchas preguntas requieren una respuesta. Esta fue nuestra dinámica en el GRUPO DE VIDA del día de ayer, lunes 18 de marzo.

Dios es un Dios de orden y método. Si construimos una casa o diseñamos un vestido, trabajamos en base a un plan, un patrón. Dios hace lo mismo. Concuerda con la experiencia y la Palabra de Dios nos lo enseña. Es un plan personal, un proyecto único. Es un plan perfecto. Es realizable y totalmente relacionado con la vida de cada día. También vimos qué cosas nos separan de Dios y cuáles nos acercan a él.

Cenamos juntos como siempre y rezamos Completas en la Capilla antes de despedirnos.

Planificarse para plenificarse. Un bonito juego de palabras para no olvidar, ¿a que sí?

El amigo invisible saca su mejor cara

El amigo invisible es un juego muy popular en el que participan varias personas que se hacen regalos entre sí sin saber quién ha sido el que ha hecho cada regalo. Hace unos días hicimos el reparto y… “manos a la obra”. Desde entonces muchos momentos en casa “perdidos” para ganar un amigo o una amiga.

Nosotros nos lo hemos propuesto así. Los niños han tenido que pensar durante unos días qué iban a regalar a su amigo invisible, al que ahora aprecian mucho más. Tenía que ser un regalo hecho manualmente, sin ningún coste económico, pero con un gran valor sentimental: marcadores de páginas, mariposas, huchas, marcos para fotos… fueron aflorando en la tarde de ayer. ¡Qué ilusión!

Con esta dinámica hemos conseguido profundizar más en el lema del curso “Descubre el Regalo”. Un regalo, por pequeño que sea, tiene mucho mucho valor, porque alguien piensa en ti, sabe lo que te gusta y te lo da sin pedir nada a cambio.

Gracias a las familias por implicarnos en esta iniciativa. Ahora nuestro amigo ya no es invisible, “es visible”.

Muchas sorpresas en la Convivencia parroquial

Con el lema del curso “Descubre el Regalo” tuvo lugar, el pasado sábado día 16 de marzo, la tradicional convivencia con los más pequeños de la catequesis. En un ambiente de fiesta y en clima de familia pudieron revivir el gozo de ser cristianos, de ser afortunados.

Casi 60 chicos y chicas de la catequesis parroquial pudieron disfrutar de esta jornada. Un día preparado con mucho tiempo para vivir otro día más inolvidable.

A las 11:30 de la mañana comenzaba. Iban llegando llenos de mucha alegría, con asombro y sorpresa, porque para muchos era la primera vez que comían fuera de casa. Después de anotarles y ponerles una pegatina hicieron una dinámica de presentación y, con gestos, representaron y bailaron el himno del encuentro. Posteriormente siguió la catequesis. Esta vez desde la parábola del tesoro escondido en el campo. Con una ficha sencilla y una dinámica de meter los dones en un tesoro, profundizaron mucho más en la Palabra de Dios.

A todo esto le siguió unos juegos cooperativos; los tradicionales que siempre llenan de alegría: el pañuelo de pueblo, el juego de las sillas, los bolos y la comba… ¡Qué emoción! ¡Qué bien lo pasaron! Así hicieron ganas de comer.

Tras el tiempo libre de rigor una rifa, unos cuantos premios a cada cuál más valioso. ¡Qué caritas de emoción! Después nos acompañó un mago, “Diego el Mago” que nos sorprendió con sus trucos, ¿cómo lo hacía? Pues no sabemos pero se quedaron todos con la boca abierta… Acabaron rezando en la capilla. En ese rato de oración ante Jesús en la Eucaristía afloraron sentimientos de agradecimiento, de alabanza y de petición: “Qué bonito es todo lo que haces, Señor”. Cuando llegó la hora de despedirse estaban las familias esperando. Chupachus hubo para todos, y aún así alguno sobró.

Un día más para el recuerdo; un día más para descubrir la alegría de ser comunidad cristiana. #descubreelregalo2019 #sanmartindeporresburgos

Os dejamos el Vídeo-Resumen de este día de Convivencia. ¡Disfrutad!

“Yo también quiero vivir así”

En el domingo más próximo a la fiesta litúrgica de San José, que en esta ocasión es el 17 de marzo de 2019, se celebra el Día del Seminario.

Este año el lema de la campaña reza: “Yo también quiero vivir así”. El lema subraya uno de los caminos más importantes en el despertar vocacional: hay personas que por su modo de vivir nos hacen vibrar y podemos querer “imitar” su estilo de vida. La vida vibrante de sacerdotes, religiosos u otros que se entregan al servicio del evangelio es el principal medio por el que Dios hace sentir a los niños, adolescentes y jóvenes su propia vocación.

Con la finalidad de ayudar a que sean muchos los que se planteen la pregunta sobre el camino de su vida, el padre espiritual de nuestro Seminario Diocesano de San José, don Ángel, el formador, don Sergio, los seminaristas y sus familias, compartieron en el día de ayer su testimonio y vivencias.

Les agradecemos cordialmente la disponibilidad y el testimonio que nos dieron. Seguro que más de uno se fue a su casa con “la mosca en la oreja”, preguntándose “y si me llama a mí, ¿qué le digo?”

Palabra que da vida. Vida que lleva a la Palabra.

Dice Santa Teresa de Jesús: “No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Aquí descubrimos pistas para guiar nuestra oración y que esta sea en la acción.

Una de las constantes que ayudan a mantener el alma y la vida en continuo contacto con Dios es la fuerza de la oración. Oración es pensar en Dios amándolo. Para un cristiano, una vida sin oración corre el riesgo de convertirse en árida.

La oración toma una forma diferente según el tiempo, los lugares, las ocupaciones y las preocupaciones de cada uno, la cultura y la experiencia vividas. La oración puede nacer espontáneamente con palabras de todos los días. La oración es la fuerza que, unida a Dios, lanza al creyente a la acción apostólica. Ya que la oración no es un refugio.

Presencia, amistad, frecuencia, sencillez, disponibilidad… son actitudes que hemos trabajado en nuestro Grupo de Vida. En esta ocasión hemos dejado a un lado la formación para ponernos delante de la Palabra de Dios y construir, en nuestro grupo y en nuestra vida, espacios para crecer en amistad.

Orar es fácil. Solo hay que ponerse delante de Dios y, desde la sencillez, decir: “Aquí estoy”.

La Eucaristía es el culmen de la vida cristiana

La Eucaristía es el sacramento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Eucaristía es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, para no estar débil sino fuerte, para no estar enfermo sino sano… así nuestra alma necesita comulgar para estar sana y fuerte. Cristo mismo dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo le resucitaré el último día”.

Muchas veces tenemos ganas de ser muy buenos, pero luego vienen los problemas de la vida y entonces nuestros buenas deseos se esfuman. Nos desanimamos, nos volvemos tibios y hasta pecamos. No bastan nuestras fuerzas, necesitamos tomar fuerza de Jesús, divino alimento del alma.

Este pasado lunes 25 de febrero celebrábamos una preciosa y entrañable Eucaristía Catequizada Familias, donde nuestros niños han entendido un poco mejor este sacramento central. ¿Por qué nos ponemos de pie? ¿Por qué hacemos la señal de la cruz? Ya conocen mejor qué es el Evangelio, la importancia de rezar juntos, el momento fundamental de la consagración… Pudieron participar con mucho fervor y con gran recogimiento.

Ahora ya sabemos más de la misa; así, al participar los Domingos en ella, la podremos vivir mejor.