Último domingo de mayo

Avanzando en el curso, hemos llegado al último domingo de mayo. Vivimos una Eucaristía muy especial donde recogimos los mejores frutos de este año tan especial y atípico.

En la solemnidad de la Santísima Trinidad, don Diego nos habló de esa intimidad de la familia trinitaria, y nos habló de cómo cada uno de nosotros estamos sumergidos en esa vida. Uno de esa familia ha venido a visitarnos y nos ha contado cómo es Dios.

Dios es uno solo. Dios es amor. Dios es familia. Que nuestro corazón sea el mejor templo para que Dios pueda vivir.

Llena los corazones de tus fieles

“Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.”

En el día de Pentecostés disfrutando de la acción de Dios en nosotros.Imaginemos una piedra dura, rugosa, rígida. Ahora esa misma piedra en el fondo de un riachuelo; es la misma piedra pero mojada. Ciertamente, puede estar húmeda por fuera pero por dentro seca. Así nos puede ocurrir.

La Iglesia es el fruto del Espíritu en nosotros, pero a veces, los cristianos, permanecemos insensibles y duros a su acción.

Jesús permanece muy cerca: en nuestro corazón

Llegó el día de la Ascensión y “una nube se lo quitó de la vista”. El mismo Cristo asciende y nos precede como “Cabeza nuestra”, para que donde Él está un día estemos también nosotros.

En la Misa de Familias descubrimos las diferentes presencias de Cristo: en la Eucaristía, en la Palabra, en la Comunidad, en los Pobres. Y también “en el Corazón”. Eso es lo que los niños tenían dentro de un globo. Sustos pero mucha ilusión y sorpresas.

Jesús manifestó confianza a los discípulos para enviarles al mundo. “Id al mundo entero; echad demonios, resucitado muertos, limpiad leprosos”.

Don Mario ha venido a visitarnos

Llegó el día que esperábamos. El pasado domingo, 9 de mayo, el Sr. Arzobispo de Burgos se acercó a visitarnos. Don Mario quiso pasar con nosotros toda una mañana y pudo conocer más de cerca nuestra realidad concreta. Nuestra Parroquia es un un punto de referencia para muchos en nuestra ciudad.

La acera de nuestra Parroquia se llenaba de gente, con las distancias debidas con motivo de la situación sanitaria. Aplausos y bienvenida a “Aquel que nos visita en el nombre del Señor”. Le ofrecimos la pulsera distintiva de este curso “Tiende tu Corazón” y don Mario quiso ponérsela en la muñeca. A todos nos sorprendió cómo llegaba el taxi, su cercanía y amistad, como si nos conociera de toda la vida. Está será -según dijo- la primera de muchas visitas que os haré.

¡Gracias por ser parte de nosotros!

A la hora prevista, y ya en el templo parroquial, don Mario quiso participar en un encuentro con los niños, familias y jóvenes de la comunidad parroquial. Tras un pequeño vídeo de presentación y unas palabras de bienvenida por parte de los sacerdotes, unos testimonios sirvieron para centrar sus palabras. Rosa habló de su vinculación con la Diócesis y con la Catedral de Burgos, como voluntaria del VIII centenario; Ángela puso poner palabras a lo que significa encontrar en esta parroquia una verdadera familia con otros jóvenes de su edad; Iván y Nuño hablaron de cómo la parroquia había estado presente en sus vidas y de cómo ahora cumplen una misión siendo catequistas de ella; la familia Muraday Carmona relató su experiencia de sentirse totalmente integrados en esta comunidad: “aquí hemos encontrado a una comunidad que nos ha abierto las puertas y donde nuestros hijos pueden participar como su segundo hogar”.

Don Mario tuvo palabras para cada una de estas realidades. Para las familias y matrimonios, les instó a mantener vivo el amor. A los jóvenes a no desanimarse y descubrir en la Iglesia un ámbito de libertad. Para los niños tuvo palabras amables de acogida y de ilusión.

Pudo conocer a “Minguito” nuestra mascota. Le dimos a conocer todo lo que nos había ayudado durante la pandemia a descubrir cosas de Jesús. Parece que a don Mario le causó simpatía. Y es que Minguito no deja indiferente ni al arzobispo de Burgos.

Para concluir el encuentro bailamos juntos la canción del curso. ¡Un encuentro que quedará en la memoria de todos! ¡Gracias, don Mario, por esas palabras tan amables y cercanas!

Don Mario también nos presidió las Eucaristías. A las 11:30, la Misa de las Familias; a las 12:30, la Misa Parroquial, donde el Coro Parroquial participó de modo fabuloso en la animación del canto litúrgico.

El Sr. Arzobispo observó cómo la iglesia estaba llena de gente que quería participar y conocerle. En la Misa de las familias recibió el testimonio de cómo los domingos nos reunimos muchas familias a celebrar la fe. En la homilía preguntó a los niños si era fácil o no vivir el mandamiento del amor. No es fácil. A uno no le sale de primeras perdonar, querer, sobre todo si el otro no hace lo mismo. Necesitamos al Espíritu que viene en nuestra ayuda.

Al finalizar, don Mario se hizo una foto con todos los participantes, como decía él “con el gorro mágico” (la mitra) y el báculo. Cobramos con sus palabras y su buen hacer. A través de nuestro canal de YouTube muchos no quisieron perderse el evento. ¡Sigamos sembrando esperanza!

“Yo soy la Vid; vosotros los sarmientos”

Siempre hay que encontrar motivos para la esperanza. El pasado domingo escuchábamos en el evangelio de Jesús: “Yo soy la Vid; vosotros los sarmientos”. Jesús nos invitaba a estar injertados a su misma vida resucitada.

Una pequeña pila fue quien guió nuestra reflexión. La pila si no da su energía no sirve de nada. Para eso ha de ser recargada y, aunque se vaya gastando, genera dinamismo. Podar la planta no es sinónimo de hacerla más pequeña, es pensar que un día sea más fuerte y mejor.

“Sin mí no podéis hacer nada”.

Preparando la aventura

¡Todo en marcha! Tras los primeros contactos y conclusiones este equipo de monitores ya está en marcha, preparando con mucha ilusión el Campamento de Astudillo (Palencia)

Combinando las reuniones presenciales y virtuales vamos llenando de contenido el esqueleto inicial. ¡Ya son muchos los que han elegido pasar esos días de verano con nosotros! ¿Qué estarán tramando estos monitores?

Seguramente van a ser días inolvidables; días donde los sueños puedan hacerse realidad, donde los sueños abran caminos de futuro, donde los sueños nos lleven a creer más en nuestras posibilidades. ¿Sabes qué Dios también sueña algo hermoso para ti?

¡Pon tus sueños a volar! CAMPAMENTO 2021.

Mi Pastor, Señor, eres tú

Un solo rebaño y un solo Pastor. En el domingo del “Buen Pastor” pudimos observar de Jesús tres acciones suyas: nos conoce por el nombre, da la vida por nosotros, sale a buscar a quien no está en el redil.

Nos puede ocurrir que nos acostumbremos a estar en el redil, a tirar sin ningún aliciente… ovejas así no dan vida y tampoco suscitan el interés de nadie. Sin embargo, unas ovejas llenas de vida, de color, de fortaleza y vigor, atraen y suscitan la sorpresa.

El peligro del rebaño es la monotonía de cada día, acostumbrarse a vivir sin la novedad, no dar sentido nuevo a nada.

Ayúdanos, Jesús, a ser ovejas del divino redil, donde tu figura suscite siempre atracción continua.

Las dudas no pueden paralizarnos

¿Por qué surgen dudas entre vosotros? Tocadme y palpadme. Soy yo en persona. Aquellos discípulos tenían dudas; dudas que les impedían reconocerlo e identificarlo.

La duda es propia del hombre. No todo lo sabemos, no todo lo controlamos, no todo lo entendemos. Pero, no podemos vivir en una permanente duda. Jesús invita a sus apóstoles a alcanzar seguridades, a confiar en Él, a poder calmar su sed en su corazón abierto.

“Vosotros sois testigos de esto”. El testimonio es algo concreto y arrollador. En la Eucaristía de este domingo hablamos de nuestro Campamento de Verano, donde ya muchas familias están manifestando su confianza. Experiencias que marcan. Recuerda: “eres testigo”. No dejes que otros te lo cuenten.