¡Nuestros catequistas nos lo explican! (5)

Paso a paso continuamos con esta interesante sección “Nuestros catequistas nos lo explican”.
Ana, catequista de Confirmación, nos habla del “Compromiso”. Como catequista estoy comprometida en amar a Dios, a los niños y niñas, a formarme cada día para que todo esto tenga un mismo objetivo: la Iglesia de Jesús. Siento que es una gracia ayudar. Con mi sonrisa soy capaz de llevar la cercanía de Dios a mi ámbito profesional y familiar. Al ser profe de guardería, me encanta descubrir la inocencia de los niños. Es mi vocación.
Iván, catequista de Despertar Religioso, nos muestra la palabra “Guía”. La catequesis es una guía para los cristianos, nos lleva a Dios si seguimos sus pasos y procesos. El resto de catequistas del equipo y los sacerdotes de la parroquia tenemos que hacer que el Reino de Dios cale en el corazón de los niños y jóvenes. Como un ciego guía a otro ciego, así me siento. Pero ayudado por Dios que nunca nos abandona.
Finalmente, Ángeles, catequista de Comunión, sostiene en sus manos, la palabra “Servicio”. La catequesis es un servicio, un ministerio. Dios se me revela por ahí también. Jesús necesita voz porque hay muchos que no le oyen; muchos niños no oyen hablar de Dios, porque son pequeños y en las familias apenas hay tiempo para la escucha de Dios. Intento mostrar a Jesús con mis palabras y mi vida completa. Jesús sigue pasando a nuestro lado, pero ¿le vemos? ¡Estoy muy contenta!

¡Nuestros catequistas nos los explican! (4)

Seguimos con esta interesante sección “Nuestros catequistas nos lo explican”. Así los vamos conociendo, queriendo y valorando.
Nancy, catequista de Despertar Religioso, nos habla de la “Familia”. Ella es madre de familia y con su esposo es catequista. Es bonito que el matrimonio catequice y se deje catequizar. Nos confiesa que en la catequesis también vas creando esos lazos de familia; verse cada semana, comunicarse con cada familia, manifestar los desvelos por cada uno de los niños… Les llegas a querer. Llega un momento en que son ya parte de ti. La parroquia me ha abierto el ámbito para poder ayudar a otras familias en la transmisión de la fe a sus hijos.
Nicolás, catequista de Despertar Religioso, nos muestra la palabra “Grupo”. Nico vive esta conciencia de grupo desde muy pequeño. Siempre le ha encantado participar en los grupos de la parroquia. Ahora, junto a su madre, como animador. El grupo es toda la comunidad. Valoro el buen ambiente, el respeto, la solidaridad que hay. Me encanta que cuenten conmigo; me hace sentir bien y a gusto. Destaco sobre todo la vida que se genera entre nosotros.
Finalmente, Marta, catequista de Comunión, sostiene en sus manos, “Parroquia”. Es el lugar donde los creyentes vivimos la fe, donde escuchamos la Palabra, donde celebro los sacramentos. Nuestra parroquia es muy rica en carismas. En la catequesis procuro que conozcan a fondo la parroquia, los grupos, la espiritualidad, a nuestro patrón San Martín de Porres. Es una forma de que cuando vayan creciendo se sientan vinculados a esta comunidad que les ha visto dar sus primeros pasos en la fe.

¡Nuestros catequistas nos lo explican! (3)

Avanzamos en la sección “Nuestros catequistas nos lo explican”.
Ana, catequista de Despertar Religioso, nos habla de la “Experiencia”, que se define como algo que se adquiere con el estudio y el paso del tiempo. Al fin y al cabo, la experiencia en la catequesis es la vivencia de la fe con los niños, de los valores cristianos que se afianzan, la convivencia del día a día, el compartir lo que se vive… Una experiencia que nos lleva a tratar a los demás como miembros de la propia familia. Para nosotros, los catequistas, nadie es un número más: todos tenemos un rostro, una situación, un corazón.
Laura, catequista de Comunión, nos muestra la palabra “Camino”. Jesús es el auténtico camino, sale al encuentro de las dudas, fatigas e incertidumbres que nos afloran. ¡Jesús camina a mi lado! Se manifiesta de muchas maneras y nunca se esconde. Siendo catequista, reconozco cómo Él ha salido al camino de mi vida, me ilumina con su Palabra y me alimenta con su Eucaristía. Como dice el refrán: “con pan y vino se recorre el camino”. El Camino cristiano se recorre con el Señor al lado.
Finalmente, Sonia, catequista de Comunión, sostiene en sus manos una bonita palabra, “Cristiano”. Somos cristianos por el Bautismo, porque seguimos a Cristo… Pero lo mejor es que un cristiano nunca está solo, siempre la Iglesia está ahí. Me ayuda mucho descubrir que soy parte de esta familia, que puedo engendrar a otros en el seno de esta familia y ayudarles a amar a todos como Jesús lo hacía. Esa es la ley fundamental del cristiano: un amor que se hace persona, que se hace tangible y es asequible. ¡Me encanta serlo!

¡Nuestros catequistas nos lo explican! (2)

Continuamos con la sección “Nuestros catequistas nos lo explican”.
Merche, catequista de Comunión, nos presenta la figura de “Jesucristo”, que es el catequeta por excelencia: habla y muestra a Dios. Él supo transmitir como nadie el mensaje del amor, porque lo vivió hasta el extremo de dar su vida. Así nosotros intentamos ser ante los que la Iglesia nos encomienda.
Nuño, catequista de Despertar Religioso, nos propone la palabra “Discípulos”, puesto que es en lo que nos convertimos cuando seguimos las enseñanzas de alguien que es Maestro. En el caso de la catequesis, Dios. Él nos dice cómo vivir en felicidad; quiere lo mejor para sus discípulos, seguidores y fieles.
Finalmente, Nuria, catequista de Confirmación, sostiene la expresión “Reino de Dios”. Todo lo creado para nosotros: naturaleza, detalles de la vida, lo que nos sucede… forma parte de ese Reino. Quizás lo mejor es ser hijos de Dios, porque al sentirme así, me muestro partícipe de este reino que no acaba aquí, en lo que vemos y pisamos, sino que se nos abre un más allá, para toda la eternidad. Su Reino no tiene fin. En la catequesis nos empapamos de los valores de este Reino nuevo.

¡Nuestros catequistas nos lo explican!

La Catequesis es uno de los pilares de la vida cristiana. Junto con la oración, la celebración y el compromiso conforman esas bases que hacen que la vida cristiana se arraigue, crezca, germine y dé fruto.
Son muchos los niños, jóvenes y adultos, los que se acercan hasta nosotros para recibir la formación cristiana. Nuestros catequistas, jóvenes en su mayoría y con mucha experiencia de fe, nos muestran esta sección: “Nuestros catequistas nos lo explican”. Hoy nos lo muestran tres de ellos:
Don Diego, sacerdote de la Parroquia, nos habla de que la Catequesis como un “proceso” donde es muy importante la continuidad de las vivencias que se van dando. Como proceso siempre hay una progresión donde uno va descubriéndose como amado por Dios, en Cristo. Este proceso, con varias etapas, no acaba nunca.
Esther, catequista de Confirmación, nos propone el “método”, puesto que la vida cristiana se aprende. Nuestro objetivo es seguir a Jesús, hacer lo que Él hacía, ponernos en su lugar en las diferentes situaciones de la vida. Jesús nos dejó su evangelio; conocerlo nos ayudará a formar nuestra conciencia moral cristiana, para vivir una vida nueva.
Finalmente, Rosa, catequista de Confirmación, nos presenta la palabra “catequista”. Una catequista que habla de lo que es serlo. Ser catequista es ser parte activa en la transmisión de la fe. Ser un testigo y por la cercanía llevar a los que nos encomiendan al conocimiento de la persona de Jesús. Siendo catequista, se dan y se reciben los dones de Dios. Lo vivo como una llamada de Dios que me hace la Iglesia.

Seguimos contagiando vida

Contagiar vida. Ese es el gran reto en estos tiempos difíciles de pandemia, donde la gente pierde a veces el horizonte, la esperanza de vivir y donde se endurecen los corazones. Contagiar vida es el propósito de esta Comunidad Cristiana, que vive en el nombre de Jesús su testimonio de entrega y fidelidad.

María nos recibe en casa

María fue elegida por Dios para ser la madre de su Hijo, Jesús. Ella siempre estuvo a su lado confiando en Él y ayudándolo en su misión. Los cristianos la veneramos como “madre”, “reina”, “discípula”, “amiga”… Ella nunca nos deja solos cuando estamos tristes; nos cuida y está siempre cerca.
Estos días nos ha recibido en la Parroquia, como madre que espera a que sus hijos regresen. “No se cansa nunca de esperar”. 

La misión del Mesías

Un domingo más pudimos celebrar la Eucaristía en familia y en comunidad. ¡Cómo nos gusta celebrar y vivir el amor de Jesús!
Veíamos cómo Dios estaba al lado del que sufre e inocente; esos son los predilectos. Jesús, en la sinagoga de Cafarnaún, libra al endemoniado de su posesión. Al principio de su ministerio deja claro cuál es su prioridad: curar, liberar y luchar por la felicidad del hombre.
La misión del Mesías es precisamente esta: curar las heridas, sanar los corazones desgarrados y hacer que todos renueven la alegría. Y así lo hemos hecho: unas tiritas cicatrizaron las heridas, un pañuelo de papel seco las lágrimas y una nariz de payaso nos hizo reír y sonreír.
Al final de la misa pudimos bailar juntos alabando al Señor.