Cristo en el centro de la vida

La historia y el testimonio de la conversión de Guillermo Rovirosa es sorprendente. Un día al pasar por una de las nuevas parroquias que hacía edificar Le Corbusier a las afueras de París, tuvo la curiosidad de conocer al cardenal Verdier que estaba haciendo la visita pastoral y predicaba en el interior. Retuvo estas palabras: “de la misma forma que el mejor oculista es aquel que conoce mejor los ojos, así el mejor cristiano es aquel que conoce mejor a Cristo punto entonces me pregunte si yo conocí a Cristo. Mi respuesta fue un no categórico”.
¿Conocemos a Cristo? O mejor, ¿tengo experiencia de Él? O mejor aún, ¿ha cambiado mi vida? Esta fue la reflexión que llevamos a cabo en nuestro GRUPO DE VIDA el pasado lunes, 2 de noviembre.
Conocer pasa por dar a luz e irradiar a una persona e identificarse con Él. En otras épocas se vivía más configurados por una cultura cristiana. Jesucristo basta. Que Él, su mensaje salvador y su evangelio, sea nuestra referencia ahora y en el futuro.

Celebrar a San Martín de Porres en tiempos de pandemia

Cada año un grupo de personas se congregan en nuestro templo para celebrar la fiesta de San Martín de Porres. El 3 de noviembre ya tiene color rojo en nuestro calendario.
La celebración solemne de la Eucaristía fue presidido por Don Jesús Ibáñez quien, en su homilía, nos habló de cómo este santo de la escoba nos acerca a Jesucristo por su estilo humilde y sencillo. Todo si cabe, más especial, en este tiempo de pandemia: sin el coro parroquial en esta ocasión.
En la celebración contamos con la presencia de los directivos y empleados de la empresa de limpieza SEMAT, tan importante en el día a día de la ciudad.
Por la tarde, momento de oración ante el Santísimo, presentándole a San Martín las necesidades de toda la parroquia en sus 47 años de vida. Con las vísperas solemnes concluimos este día festivo.
¡El año que viene más y mejor!

Que San Martín de Porres traiga la alegría y la fiesta a nuestra tierra

“Felicidades, San Martín” es el grito y el deseo que nace del corazón este día, y cada tres de noviembre. Celebramos hoy la fiesta de este santo humilde, sencillo y lleno de amor a todos: Fray Martín de Porres. Y además de felicitarle a él, en este día nos felicitarnos todos, porque él intercede para que nuestra vida, nuestra parroquia, y la Iglesia ilumine este mundo, y cada uno pueda tender el corazón a los demás.
Nuestros niños lo han entendido a la perfección; no perdieron detalle de lo que celebramos este día y de la importancia que tiene para nosotros. San Martín de Porres es uno de los mejores amigos de Jesús y por eso, desde el cielo, nos puede ayudar a serlo también nosotros. Todos querían tocar a “este gracioso muñeco” que lo representa cuando nos hicimos la foto, porque aunque lleve escoba no es una bruja, sino un santo que desde lo cotidiano, en la limpieza del convento, se ganó un puesto privilegiado junto a Dios. También tiene una cruz, la cruz del Crucificado, al que miraba y quería que fuese el centro de su vida.
Hoy le pedimos a San Martín de Porres por nosotros y por nuestra parroquia, que en estos cuarenta y siete años de andadura, sigue siendo referencia para tantos que llaman a su puerta.
Rezad con nosotros esta oración:
Jesús, ésta es hoy mi oración: Gracias por mi parroquia. En ella te estoy descubriendo, en ella estoy aprendiendo a amarte y a seguirte. Desde ella escucho tu Buena Noticia, desde ella recibo el pan necesario para el camino.
Gracias, Jesús, por mi parroquia; gracias por los niños y los jóvenes, por los mayores y los ancianos. Todos, formamos tu Comunidad, tu Iglesia.También hoy quiero pedirte por ella, Señor, que seamos un rincón cálido, un lugar donde nos queramos y respetemos, un espacio donde vivamos como hermanos, donde, unidos, nos esforcemos por tu Reino.
Y te ruego algo más, que nos conozcan, Señor, por vibrar y soñar con lo que tú vibraste y soñaste. Jesús, te doy gracias por mi Parroquia. Jesús, te pido por mi Comunidad. Ella es el camino, Tú, la meta y el horizonte. Amén.

San Martín de Porres en tiempo de pandemia

Queridos amigos:
Un año más por estas fechas, deseamos acercarnos a todos vosotros con el deseo de que el nuevo curso pastoral sea un verdadero itinerario que nos ayude a caminar con ilusión en nuestra vida cristiana, acogiéndonos a la intercesión de nuestro Santo Patrono, San Martín de Porres, en estos tiempos de pandemia.
Por ello, a través de estas breves líneas deseamos comunicaros que el próximo DÍA 3 DE NOVIEMBRE, MARTES, celebraremos D.m. la fiesta de SAN MARTÍN DE PORRES. LA CELEBRACIÓN SOLEMNE DE LA EUCARISTÍA TENDRÁ LUGAR A LAS 12:30H.
Con las restricciones actuales, nuestro aforo es para 180 personas. Aquellos que no pudieran asistir podrán seguir la celebración por nuestro canal de YouTube. Os dejamos también para que podáis ver la retransmisión de los actos de culto.
MISA SOLEMNE

VÍSPERAS SOLEMNES

Estos días hemos empezado la Novena a San Martín de Porres, pidiendo especialmente el fin de la pandemia del Covid-19.
Os esperamos con los brazos abiertos y, mientras tanto, recibid todo nuestro afecto en el Señor. Cuidaros para seguir cuidando a los demás.
Vuestros sacerdotes, JESÚS Y DIEGO.
Os dejamos el trailer de la serie que se ha hecho. ¡Preparémoslo con alegría!

“Ama y haz lo que quieras”

Los judíos tenían hasta 613 leyes; una retaila de normas y costumbres que debían recitar con frecuencia para no olvidarse ninguna. La ley como tal vivida “mata” y no libera, subyuga y no da vida. San Agustín decía “ama y haz lo que quieras”, que es (a grandes rasgos) lo que Jesús nos invitaba a descubrir en el evangelio del domingo: “¿cuál es el mandamiento más importante? Ama a Dios y ama al prójimo”.
En la misa, don Diego nos explicó que Jesús no es un gran matemático, no nos habla de exactitud a la hora de cumplir la ley. Jesús nos habla de dar un sentido nuevo a esa ley, y amar es cumplir la ley entera.
Ahora que estamos con muchas leyes y normas con motivo del Covid-19, a veces tan contradictorias entre sí las unas y las otras, sigamos amando, sigamos cumpliendo esas leyes por amor a los demás, por cuidar y querer a los de cerca y a los de lejos. Jesús está con nosotros, ¡no tengáis miedo!

Primeras Comuniones en tiempo de pandemia

Durante estos meses de septiembre y octubre, los niños de Primera Comunión reciben por vez primera a Jesús, con la ilusión de quien abre el corazón al amigo que nunca falla. En estos tiempos de pandemia, cuidando todas las medidas de seguridad… Cada sábado un grupo de niños reciben con alegría a Jesús.
Nos acordamos también de otros niños y niñas que de momento deciden esperar a que la situación sanitaria mejore para llevar a cabo este acontecimiento. Nos unimos a ellos en la espera de celebrar ese bonito día.
¡Muchas felicidades por vuestra valentía y testimonio! Jesús siempre os espera en la mesa, ¡sed bienvenidos!

Una Jornada del Domund especial: “Aquí estoy, envíame”

El pasado domingo, 18 de octubre, celebramos en toda la Iglesia el Domund, el Domingo Mundial se las Misiones. El Papa Francisco nos recordó en su mensaje para esta jornada que, el camino misionero de toda la Iglesia, continúa.
Venimos de un momento concreto que nos ha impulsado a ser novedosos, creativos, impulsores y motivadores de la vocación misionera, hoy más necesaria que nunca, ser enviados como testigos del amor de Dios al mundo y a todos los pueblos.
En nuestra Parroquia lo hemos vivido con especial intensidad. Unas telas de los cinco colores misioneros nos recordaron la pertenencia a un mundo en el que todavía hay mucha gente que no es feliz, y entro otras cosas porque no han oído hablar de Dios.
Esa es la misión y esa es la urgencia. Don Diego nos habló de la importancia de la respuesta, ya que Dios es manifiesta de un modo nuevo ahora… Abrir los ojos para escucharle implica también abrir la boca para responder y los brazos para acoger.
El testimonio de Juana nos animó… “Yo soy misionera porque el Señor me ha llamado para estar, donde él quiere que esté, cerca de quienes quiere que esté”. La presencia de los misioneros hace que la vida sea mejor.
¡Gracias, Señor, por esta vida y esta entrega!
Los misioneros van fuera a anunciar el evangelio… Nosotros aún somos pequeños, pero podemos ayudaros desde aquí. Os tenemos presentes en la oración. Desde aquí decimos con vosotros al Señor: “Aquí estoy, envíame”.
Nos divertimos mucho en la cate… Aprendemos un montón. ¡Qué felicidad poderte dar a conocer!

Para fortalecer la espiritualidad laical

La espiritualidad es el modo de vivir que configura la existencia de toda persona: convicciones, sentimientos, actuaciones; nace de la fe en Dios, del encuentro con Cristo, de dejarse llevar por su Espíritu, y afecta a toda la vida. El ideal lo expresa San Pablo: “Vivo, pero no soy yo el que vive, el Cristo quien vive en mí” (Gal 2, 20).
En nuestro GRUPO DE VIDA, tras haber constituido la solidez y la comunión, damos un paso más a ir poco a poco formando nuestra propia espiritualidad laical. Esa espiritualidad que no es sectorial, sino que va a la totalidad de la existencia.
La contemplación del Dios de Jesús es el punto de partida de todo estilo cristiano de vida, también del laical. Esta actitud de acogida y docilidad se manifiesta, celebra y renueva sobre todo en los sacramentos, principalmente la Eucaristía, donde la Palabra se hace comida y bebida para ser asimilada, compartida y anunciada por cada uno.
Bienvenidos jóvenes a esta nueva etapa que comienza.

Misa de Inauguración del Curso Pastoral

Con la Misa de Familias del pasado domingo, 4 de octubre, dimos comienzo al Curso Pastoral en nuestra Parroquia de San Martín de Porres. Una celebración que contó con la presencia de muchas familias y amigos, y que supuso una carga de ilusión para todo el curso que comienza.
En esta celebración fueron enviados los catequistas, que realizan esa función tan hermosa y tan bonita de educar a los niños y jóvenes en la experiencia del evangelio. A ellos les debemos mucho y sin duda, como los corazones, engendran vida.
En la homilía, Don Diego nos habló de la VIDA y de la NUEVA VIDA. Con motivo de la parábola los viñadores homicidas nos explicó cómo cada uno de nosotros entramos a formar parte de esa historia de salvación. Además, poco a poco, comprendimos mejor el lema del curso: “Tiende tu Corazón”. El corazón: un órgano tan importante, tan discreto, tan sensible y tan cercano. Finalmente, tras la celebración hicimos un gran gesto que vamos a recordar siempre llenos de emoción: con pequeñas cartulinas hicimos un corazón gigante, como las piezas de un gran puzzle.
Al final se bendijeron los nuevos espacios parroquiales, que serán lugar de encuentro y estímulo para los miembros de nuestra comunidad parroquial. Con todo, nos deseamos un curso lleno de gracias para todos. ¡La Parroquia es tu casa!

Comienza la Catequesis: “la fiesta de los corazones”

Un año más hemos comenzado la catequesis parroquial. ¡Ya teníamos ganas! Este año con sorpresa incluida: el payaso Trombonero, el mejor payaso del mundo entero nos enseñó muchas cosas. ¡Qué bien lo pasamos! Después de las fatigas de la última semana en la asignación de horarios y la designación de los nuevos catequistas. Este año con ocho catequistas nuevos que se añaden a una plantilla con un gran bagaje humano y cristiano importante. A ellos, gracias. A todas las familias, este curso muchas más, muchísimas gracias por confiar en nosotros para ayudaros en la educación en la fe de vuestros hijos.
Resulta que veníamos a una fiesta y no había nada preparado. Había que ir buscando cada uno de los corazones: el primero llamado “familia”, el segundo llamado “amigos”, el tercero llamado “catequistas” y el cuarto llamado “sacerdotes”. Finalmente, un gran corazón faltaba: el más grande, “el corazón de Jesús”.
Cada uno de los participantes fue presentando su propio corazón y lo tuvo que tender en un pequeño tendedero con una pinza; es la ofenda de la propia vida, que hace que la fiesta no decaiga. ¡Una maravilla ver tantos corazones! Los niños se lo pasaron muy bien con Trombonero… risas y emoción aseguradas.
Finalmente, se distribuyeron de grupos, bailamos la canción del curso “Tiende tu Corazón” y recibimos una pulsera conmemorativa de este día.
Come veis, un inicio muy especial, para un curso muy especial, donde primaremos la capacidad de regalar nuestro corazón y nuestro tiempo a Dios y a los demás. ¡Bienvenidos!