Pascua, «eterna novedad»

La Pascua ha sido el tiempo para recibir mucho del amor de Dios, sobre todos para todos estos niños que por «primera vez» han participado en la Eucaristía. Unos intensos días de preparación, de familia y de parroquia.

Le han abierto su corazón; ese corazoncito que para Dios será el templo más hermoso. ¡Felicidades a todos! La comunidad cristiana os brinda ese lugar encuentro y acogida para seguir descubriendo muchas cosas de Jesús.

Día de Familias en la Parroquia

Como cada final de curso, familias de la Parroquia de San Martín de Porres se dieron cita para celebrar juntos la alegría de pertenecer a una comunidad de fe, esperanza y amor. El día ciertamente acompañó mucho.

En la celebración de la Eucaristía, Don Diego nos invitó a darnos cuenta de que la maravilla que supone se comunidad cristiana y familia. Los últimos momentos de Jesús, antes de su Ascensión, fueron también momentos de familia y encuentro con los que hasta entonces habían sido sus discípulos y que se iban a convertir en apóstoles.

Después hubo unos juegos cooperativos que fueron las delicias de los mayores y pequeños. La comida fue muy compartida: cada familia había llevado incluso algo para compartir con los demás. Posteriormente tertulia entre todos. Finalmente la jornada terminó con una velada participativa, una feria alegre y divertida, con canciones, bromas… y foto entre todos.

Nosotros como familia damos gracias a Dios por la oportunidad que nos brinda la Parroquia: nuestra segunda casa. Lo primero por nuestros hijos, que merecen crecer en un ambiente sano y cristiano; lo segundo por nosotros que vemos cómo los sacerdotes y catequistas nos dedican todo el tiempo del mundo.

Una familia de la Parroquia.

Desde lo más sencillo…

Don Diego siempre nos sorprende. Cada domingo de este curso nos ha ayudado a encontrarnos con Jesús; a través de pequeños símbolos, gestos y dinámicas, hace que podamos entender mejor lo que Dios nos pide.

En el día de la Ascensión, a través de un globo, nos explicó cómo se quedaron los apóstoles: tristes y desinflados, porque suponía tener que separarse de Jesús; así el globo no es vistoso. Pero les prometió el Espíritu Santo que hace de cierre (de nudo) para que no se pierda nada de lo que habían vivido con Jesús.

Esperamos un nuevo Pentecostés. Que la Iglesia se sienta fortalecida y renovada.

Con flores a María

Llegó el final del mes de mayo y con él el final de la catequesis de este curso. La ofrenda floral a María ha sido uno de los actos más emotivos e intensos; con cada flor un mensaje, una petición, una acción de gracias.

Ha sido un curso intenso con momentos compartidos y vividos en comunidad. Momentos en los que hemos podido descubrir cuánto nos quiere Dios y cuánto necesita de nosotros. «Nunca es tarde» para acercarnos a Él.

¡Que María, la reina del cielo, nos ayude a todos nosotros!

«Cada persona es un regalo»

Nos queda muy poquito para acabar el curso. Cada ofrenda, cada gesto, cada persona, cada acontecimiento… ha sido un regalo de Dios.

Nos queda el remate final: las primeras comuniones, el día de las familias, la ofrenda a María, la vorágine en la preparación del Campamento, las mejoras en la parroquia…

¡Que detalle, Señor, has tenido con nosotros!

«Nuevas andas para San Martín de Porres»

Esto ya va cogiendo forma. Las andas de San Martín de Porres se elaboran a buen ritmo en el taller de madera… Pino sencillo y sin adornos para sacar por las calles a este «humilde» santo de la escoba.

El próximo 3 de noviembre, fiesta de San Martín de Porres, y coincidiendo con el cincuenta aniversario de nuestra parroquia, don Mario Iceta, nuestro Arzobispo, presidirá la procesión por todo nuestro barrio. #50aniversariosanmartindeporres

«Lo nuevo siempre genera ilusión»

Un cielo nuevo, una tierra nueva, una nueva Jerusalén, un mandamiento nuevo… de «lo nuevo» que Dios hace en nosotros iba la liturgia el domingo anterior.

Es cierto. Cuando Jesús les enseña a los discípulos que el mandamiento principal es el del amor; que ese mandamiento es nuevo, no es porque no existiera hasta entonces, sino porque la manera de amar (desde la entrega, la acogida y el sacrificio) sí lo es.

Los niños siempre nos enseñan, desde la ilusión y la sorpresa, que el Resucitado está presente con nosotros. ¡Aleluya!

«Renovarse para ser»

Nunca viene mal recordar nuestra Iniciación Cristiana; momentos, acontecimientos y personas con las que hemos crecido y nos han ayudado a ser cristianos.

En este tiempo de Pascua, donde se reciben especialmente estos tres sacramentos (Bautismo, Eucaristía, Confirmación), hemos encendido de nuevo una luz para que ilumine y brille.

En nuestros trabajos profesional, en nuestra vida familiar, en el estudio, allí donde cada uno se hace presente llevamos la fe y el testimonio cristiano.

«Id al mundo entero y proclamado el evangelio».

«El buen Pastor escucha la voz de las ovejas»

El Señor es mi Pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. (Salmo 23)

En el Domingo IV de Pascua hemos hablado del «Pastor» y de las «ovejas». Es maravilloso sentirme miembros de una comunidad más grande. ¡Damos gracias a Dios!

«¡Sígueme! Eso te basta»

«Guíame por la senda verdadera». Así reza este salmo de alabanza. Seguimos compartiendo momentos juntos como familia y como comunidad en torno a Jesús.

En la vida nos sentimos conducidos y al mismo tiempo responsables del camino de otros; somos ayudados y les ayudamos. Para tener el permiso de conducir necesitamos pasar «una fase teórica» y «una fase práctica». Nos fijamos mucho en los errores y poco en los aciertos.

Jesús también nos propone un camino exigente, pero nos ayuda a caminar y a no desfallecer en el itinerario. ¡Seguir a Jesús es aprender de Él y con Él lo mejor!

Así queremos ser nosotros. ¡Adelante!