La fibra óptica llega a nuestra parroquia

Durante la última semana hemos dotado a nuestra Parroquia de fibra óptica.

En el sector de las telecomunicaciones, la fibra óptica supuso en su día toda una revolución. Gracias a ella han llegado a mejorar de forma notable la comunicación. Supone una ventaja en aspectos como la velocidad, la capacidad de transmisión de datos y mayor seguridad, además de una fácil instalación.

Una manera más de ir acomodando nuestras instalaciones para esta etapa tecnológica, y que ayudará a la pastoral del futuro. 

Grupo de Asamblea Diocesana: Santo Toribio

El Grupo de Asamblea Diocesana “Santo Toribio” se ha reunido recientemente para concretar las conclusiones del cuaderno 1, y poder hacer las propuestas pertinentes para enviarlas a la Secretaría de la Asamblea, asesorados por nuestro párroco don Jesús.

En la última semana del mes de marzo ya contaremos con un segundo cuaderno.

En Burgos, en nuestra ciudad, llevar a Dios

Los cristianos tenemos una ineludible tarea evangelizadora en nuestro entorno, en aquellos espacios y ámbitos de nuestra vida en los que tenemos que relacionarnos con otras personas. La ciudad, el pueblo, el barrio es, sin duda, un lugar de presencia evangelizadora de los cristianos.

En nuestro GRUPO DE VIDA de ayer, lunes 2 de marzo, recorrimos los lugares más emblemáticos de nuestra ciudad: es ahí donde nos encontramos con nuestros contemporáneos a los que tenemos que llevar a Jesús.

Que en nosotros vean que vivimos en Cristo, que testimoniamos la fe y que tenemos una alegría auténtica: la que nada ni nadie nos podrá arrebatar.

¡Mi ciudad, mis vecinos, mi calle, mi gente…! 👌

¡Descálzate! El suelo que pisas es terreno sagrado

Nuestros pies hacen que nos podamos desplazar de un sitio a otro. Desde que nos levantamos nos permiten ir al instituto, realizar cualquier actividad… Los pies permiten que nos pongamos en funcionamiento. Es cierto que, a veces, nos sentimos inmóviles, inútiles, paralizados, dependemos de otros.

En una ocasión Moisés vio una zarza que ardía sin consumirse, y en aquella zarza experimento la voz de Dios. Antes a presencia descubrió que descalzarse es un signo de respeto, de humildad, de delicadeza para con lo sagrado. El pasado sábado, 29 de febrero, nos descalzamos para encontrar a Dios.

En cada una de las personas a las que atendemos en el VOLUNTARIADO experimentamos esa tierra sagrada ante la que poder descubrir la presencia de Dios. Jesús también lavó los pies a los discípulos y lo hizo para expresar que el amor hasta las últimas consecuencias es lo que realmente merece la pena.

Pisar la tierra para ganar el cielo. ¡Atrévete a tocar el cielo! 🦶🦶🦶🦶

¡Dejando huella!

Te invitamos a hacer un viaje en el tiempo con tu imaginación. Imagina que caminas por la calle de tu ciudad ves la puerta de un cine y entras punto te acomodas en la butaca. Se apagan las luces y empieza la película. Resulta que se trata de la película de tu vida. Visualiza que imágenes de tu vida aparecen. La primera parte de la película va desde que naciste hasta que cumpliste los diez años. ¿Qué escena más importante recuerdas?

Así comenzó el CENÁCULO el pasado viernes, día 28 de febrero. Una vuelta hacia atrás para reconocer que Dios siempre ha estado en cada momento muy cerca. Él te ha seguido, te ha cuidado, te ha llamado, te ha conocido y te ha guiado hasta hoy. Dios ha dejado huella en nuestras vidas, de un modo concreto y directo. Ahora se trata de seguir dejando huella en la vida de Dios. Las huellas siempre ayudan a encontrar la meta, a no perder el objetivo ni el fin.

Como el pequeño Samuel del libro sagrado, hemos oído de un modo nuevo nuestro nombre pronunciado por Alguien que tiene palabras de vida eterna.

¡Dejando huella! Para que otros las sigan… 👣👣

Los catequistas del Vena ponen a punto su espiritualidad eucarística

«¿Qué opinaría un extraterrestre si llegara a una de nuestras iglesias y nos viera celebrando la misa? ¿Sentiría, con nuestro modo de comportarnos, de estar atentos, de cantar, que la eucaristía es algo esencial en nuestra vida? Pues lo mismo pasa con nuestros niños». Con estas palabras, el delegado diocesano de Pastora Vocacional, Enrique Ybáñez, animó a los catequistas del arciprestazgo de Burgos-Vena a renovar su espiritualidad eucarística, pues, aseguró, para transmitir algo a los demás «no basta con contarlo, hay que vivirlo».

Lo hizo en el marco del encuentro que los catequistas de las parroquias de la zona norte de la ciudad han mantenido en la jornada de ayer, 29 de febrero, en San Martín de Porres. El también vicario parroquial de San Cosme y San Damián dijo que «no es lo mismo hablar que transmitir», que «contagiar entusiasmo», de ahí que animara a los catequistas a ser los primeros en revisar si para ellos la eucaristía es «fuente y culmen de su vida cristiana». Además, dijo que es necesario que los catequistas tengan «paciencia infinita» y ejerciten un un «perdón constante» para con los niños y jóvenes que acuden a las catequesis y otras actividades de las parroquias.

La jornada contó, además, con un pequeño trabajo de reflexión en grupos y puesta en común de las conclusiones y una oración final.

Fuente: archiburgos.es

Sacerdotes de la diócesis tras las huellas de San Juan de Ávila

Una treintena de sacerdotes de la diócesis (entre ellos Diego Mingo, nuestro Vicario Parroquial) acompañados por el obispo emérito de Jaén, el burgalés Ramón del Hoyo, han peregrinado desde el pasado domingo hasta la jornada de ayer a las localidades donde san Juan de Ávila, patrono del clero español, ejerció su ministerio sacerdotal. Organizada por la vicaría para el Clero, la peregrinación se ha desarrollado durante estos días de Carnaval en el año en que se celebra el 450 aniversario del fallecimiento del también Doctor de la Iglesia, así como el 125 de su beatificación y el 50 de su canonización.

La expedición partió el domingo rumbo a Córdoba. El lunes, los sacerdotes pudieron visitar Montilla, donde celebraron la eucaristía en la basílica de la Encarnación, donde reposan los restos mortales del santo sacerdote. Igualmente visitaron la casa donde vivió sus últimos años. Ese mismo día, pudieron conocer la catedral-mezquita cordobesa y la catedral de Jaén.

Ya por la noche, la peregrinación los llevó hasta Baeza, uno de los lugares donde el Maestro Ávila dejó su impronta: la catedral, su universidad y sus obras de caridad. Allí, el martes, los sacerdotes atravesaron la puerta santa del Año Jubilar Avilista y celebraron la eucaristía presidida por don Ramón. En su homilía, el prelado animó a los sacerdotes a seguir las huellas de su patrono, cuyo ejemplo de vida queda manifiesto en sus escritos y predicaciones. Allí se tuvo también un especial recuerdo por todos los sacerdotes que, este año, celebrarán sus bodas jubilares al servicio de la Iglesia burgalesa.

Según detalla Jesús Castilla, vicario para el Clero, la peregrinación ha supuesto una vivencia «de gran intensidad», con numerosas actividades organizadas. Asegura que han sido días «sin descanso» que han favorecido un clima de «fraternidad sacerdotal, donde cada uno ha puesto al servicio de todos lo mejor de sí». Además, afirma que el viaje ha supuesto una «experiencia de renovación en nuestra vida sacerdotal».

Fuente: archiburgos.es

«Hay que tirar para adelante tengas lo que tengas. Mientras hay esperanza, hay vida»

Rodrigo de Mateo tiene espina bífida, pero su silla de ruedas no le impide cumplir con sus aficiones y conquistar sus metas. «La vida son dos días y hay que disfrutarla a tope», afirma.
rodrigo de mateo vida

Es aficionado del Real Madrid y un entusiasta del mundo taurino. Se considera «un tipo majete», «bastante simpático» y «solidario con quien lo necesita». A sus 33 años, Rodrigo de Mateo Benito es un joven como todos los de su edad, al que también le gusta navegar por internet, detenerse en la web mundotoro.com para conocer todo lo que se cuece en ese mundo, actualizar su muro de Facebook y escuchar todo tipo de música. Su grupo favorito, revela, es La voz del desierto, el conjunto formado por sacerdotes de la diócesis de Getafe que evangeliza a ritmo de rock. Y es que Rodrigo también se considera católico «desde el día que me bautizaron».

La silla de ruedas a la que está atado desde el inicio de su existencia no parece suponer para él ningún obstáculo. Es más, asegura que eso le ha hecho tirar «siempre para delante» pues «la vida son dos días y hay que disfrutarla a tope». De hecho, siempre que puede le gusta ir al bar a ver los partidos de fútbol con sus amigos o participar en tertulias con sus colegas taurinos. Sin olvidar las sesiones de televisión viendo CSI, su serie preferida, o las tardes de paseo junto a su madre, Socorro, quien no se separa nunca de él.

Ella fue la que el 18 de junio de 1986, un día después de nacer Rodri, decidió «apostar por la vida», tal como recuerda emocionada y con los ojos vidriosos. Su marido estaba en Ibiza de viaje y a ella se le adelantó el parto. El niño nació con siete meses y con apenas 1.800 gramos de peso. Como madre primeriza, preguntaba qué tal se encontraba su hijo, pero solo recibió por respuesta que «tenía una pequeña heridita». Hasta que el médico la llamó a su despacho y le reveló la gravedad del problema. El pequeño nació con espina bífida, una afección del tubo neuronal consecuencia de un desarrollo imperfecto del feto, que al impedir que se cierre completamente la columna vertebral, causa daños en los nervios y la médula espinal. «Me dijeron que el niño tenía pocas defensas y podrían aparecer infecciones en la médula espinal y que debía decidir en menos de 24 horas si operábamos al niño. En nosotros estaba operarlo y esperar que saliera adelante la intervención o dejarlo tal cual y esperar que muriera en unos días, como decidían algunos padres», recuerda todavía hoy con cierto asombro. «Llamé a mi marido y le conté todo. Queríamos a nuestro hijo tal como había venido y haríamos lo posible por salvarlo. Fue una lucha por la vida desde el minuto uno. Fue duro, durísimo, pero hoy Rodrigo es un cielo, el rey de casa. Estoy súper contenta, me alegro de haber tomado esa decisión», revela. Mientras él apostilla con una sonrisa: «Aquí estoy, vivito y coleando».

«Fue una lucha por la vida desde el minuto uno. Fue duro, durísimo, pero hoy Rodrigo es un cielo, el rey de casa»

Rodrigo vive anclado a la silla desde su infancia. De cintura para abajo, no siente nada ni puede mover las articulaciones. Eso le obliga a ir cada cierto tiempo al fisio «para que no se me atrofien los músculos» y pasar alguna que otra temporada en el hospital nacional de parapléjicos de Toledo «para pasar la ITV a mi cuerpo serrano», bromea, o meter varios goles jugando al futbolín incluso al mismo rey Felipe, como cuando realizó una visita institucional al centro hace algunos años. También participan en las actividades de APACE, la asociación burgalesa de parálisis cerebral.

En estos 33 años, su madre Socorro ha visto cómo la sociedad ha cambiado con respecto al modo de mirar y tratar a personas como su hijo. Recuerda cómo en sus primeros años de vida, transcurridos en el pueblo, Canicosa de la Sierra, no había rampa de acceso al colegio ni a la iglesia y tuvieron que solicitarlas. Una vez en Burgos, Rodrigo estudió en el Francisco de Vitoria y en el instituto Comuneros de Castilla por ser los centros que tenían mejores accesos y servicios para Rodrigo. Y, respecto al trato con la gente, reconoce que el joven nunca ha tenido dificultades: «Es un chico muy sociable, nunca ha tenido problemas y sabe relacionarse con todo el mundo. Cuando vamos por la calle, saluda a gente a la que no conozco porque él dice que hay que hablar con todos», reconoce su madre mientras él afirma: «Me gusta darle a la sinhueso». Ahora, incluso, se preparan con ilusión para vivir unos días de vacaciones en Benidorm, donde Rodrigo tendrá todo lo necesario para descansar, aprender e, incluso, ir a la playa.

El valor de la vida

Tanto él como Socorro reconocen que este tipo de vida tiene sus «limitaciones», pero intentan sobrellevarlo todo de la mejor manera posible y siempre con una sonrisa. «Yo digo que en el mundo hay guapos, feos, cojos, mancos… hay de todo, pero hay que vivir con lo que sea. Igual vienen las cosas para los que están en silla como para los que no, hay que seguir y vivir la vida con lo que te viene, con lo bueno y lo malo», relata Socorro. «Lo de tirar la toalla no va conmigo, si no, no hubiera optado por sacar adelante a mi hijo. A mí me gusta la vida, yo apuesto por la vida», sentencia. Parecida opinión es la que mantiene Rodri, quien a pesar del frío que ha pasado en la antigua plaza de toros o la envidia que le produce a veces ver salir a su hermano Ramón de fiesta tiene continuamente en sus labios un mensaje de esperanza: «Cuando uno está en una silla hay que tirar para adelante, tengas lo que tengas. Hay vida. Mientras haya esperanza hay vida», sostiene convencido, mientras afirma que «aún con limitaciones, se puede ser muy feliz».

«Aún con limitaciones, se puede ser muy feliz», asegura este joven. «La vida son dos días y hay que vivirla a tope».

«Me gusta tener a Jesucristo en mi corazón; no solo venir a misa, sino aprender más de él, que es la luz del mundo».

En el día a día, Rodrigo y Socorro aseguran que la fe también les ayuda pues, sin ella «no entenderíamos nada de lo que nos ocurre». Para el joven, participar en las actividades de formación en su parroquia –San Martín de Porres– y en la celebración de los sacramentos suponen un acicate a la hora de mantener encendida la ilusión: «Me gusta tener a Jesucristo en mi corazón; no solo venir a misa, sino aprender más de él, que es la luz del mundo». «Sin fe no se puede ir a ningún sitio y yo procuro leer la Biblia por Internet e ir a misa y si no puedo, la veo por la tele».

Entrega y gratitud

En medio del debate social generado en las últimas semanas, Socorro sostiene que el valor de la vida debe estar por encima de cualquier otra consideración pues, asegura, «ha aprendido muchísimo» de su hijo: «Creo que somos egoístas, que no nos damos cuenta de lo que tenemos cuando estamos bien y ellos, que no tienen nada, cómo sonríen a la vida y te agradecen tu ayuda. Son agradecidísimos, es una maravilla. Tú les das lo que puedes y ellos te devuelven muchísimo más».

Rodri, por su parte, reafirma convencido ese agradecimiento: «Yo soy feliz, muy feliz por la familia que tengo, mis abuelos, mis tíos, primos, mi hermano Ramón, mi padre… Los meto a todos en una cajita pequeña y los quiero a todos». Y a su madre, en concreto, le dice: «Muchísimas gracias por la vida que me ha habéis dado. Eres la mejor madre que tengo», y concluye «con el dicho», una vez más, «soy feliz como una perdiz».

Fuente: archiburgos.es

Grupo de Asamblea Diocesana: Fray Escoba

En la tarde noche del 16 de enero, después del rezo de Vísperas, el grupo de la  Asamblea “Fray Escoba”, comenzó su andadura con ilusión.

En la última reunión se trataron las cuatro preguntas, previstas en la hoja de ruta, con distintas y enriquecedoras aportaciones de los participantes.
En algunos momentos de la etapa hubo que reconducir la carrera al centro, pero al final, las jornadas están siendo positivas.

¡Que el ritmo no pare!   

Grupo de Asamblea Diocesana: San Juan Bosco

Somos parroquia y como tal nos presentamos. Nos llamamos Salesianos Cooperadores dentro de la familia salesiana de san Juan Bosco. Desde hace tiempo nos reunimos, cada quince días, para enriquecernos y vivir desde el evangelio con un talante salesiano. Como otros grupos de la parroquia, nos hemos incorporado a trabajar con ilusión en la Asamblea Diocesana.

El pistoletazo de salida lo tuvimos los cinco grupos el día 16 de enero, con el rezo solemne de Vísperas que lo enriquecieron con sus palabras de bienvenida don Jesús Ibáñez y don Diego Mingo. El material a trabajar nos lo presentaron y dieron con solemnidad.

Con una mirada evangélica hemos comenzado el primer cuaderno dejando que el espíritu actúe en cada uno de nosotros y nos muestre el camino para hacer el anuncio de Jesús a través de su palabra y su ejemplo, como nos indica el Papa Francisco.

Queremos ser creyentes maduros, creativos, abiertos en esta sabia buena de la Iglesia de Burgos con deseos de renovación.