Catequesis familiar: “Los milagros de Jesús”

El mago Rufini y su acompañante Sandro llenaron nuestras casas de magia, trucos y acertijos el pasado lunes, 30 de noviembre. En esta ocasión la Catequesis Familiar era sobre “Los milagros de Jesús”, un tema bonito, confuso y difícil de explicar. ¿Quién es este hombre que hace tales cosas?
Un milagro es un prodigio que, aconteciendo en la naturaleza, insertado en un contexto religioso, se escapa a las leyes de naturaleza… Están dirigidos por Dios en orden a la gracia. Los milagros están unidos a la predicación de Jesús, son causa de muchas controversias con la gente de su tiempo, tienen un carácter público y son ocasión para manifestar la gloria de Dios.
Cada uno en casa habíamos preparado uno: las bodas de Caná, la multiplicación de los panes y los peces, la curación del ciego, la sanación del leproso, la resurrección de Lázaro… ¡Nada hay imposible para Dios! ¡Él lo puede todo!
La sorpresa llegó cuán Alejandra, que estaba en casa viendo la cate, apareció en escena. ¡Maravilloso! Basta tener fe para ver milagros.
Gracias de corazón, Señor, por tu gran amor, porque podemos compartir estos momentos contigo, porque sentimos que nos amas, porque sentimos que somos importantes para ti y que nuestra vida te interesa. Gracias de todo corazón, Señor. Amén.
¡Momentos únicos! ¡Momentos irrepetibles!

Esperamos tu venida. ¡No tardes!

El domingo pasado comenzábamos el Tiempo de Adviento. Ante unas celebraciones de Navidad tan inciertas, por los horarios y las personas que nos podremos juntar, los cristianos manifestamos la esperanza cierta de que Jesús viene, llega y se hace compañero de camino.
Estuvimos viendo la importancia que tiene el tiempo. El tiempo vuela, pasa, corre… Pero tiene una gran importancia, porque nuestro Dios se hace temporal, se hace tiempo.
Nos decía el evangelio: “Velad, vigilad, porque no sabéis en qué momento llegará el hijo del hombre”. Al final el tiempo está hecho de pequeños momentos, de instantes.
¡Ya llega! Recíbelo en tu casa.

Reuniones online para animarnos a seguir caminando

Durante todos estos días seguimos trabajando sin pausa. Toca el turno de reunirse con las familias de los chicos y chicas de la catequesis. Damos el salto a las nuevas tecnologías que nos permiten estar conectados y muy cercanos a pesar de la distancia.
Un modo nuevo de hacer las cosas, de programar y establecer objetivos a corto y largo alcance.
¡Gracias por seguir siendo comunidad!

¡Tu Palabra me da vida!

Un lunes más nos volvimos a juntar en la catequesis familiar para hablar de la importancia que tiene “la Palabra de Dios”. A Dios le encontramos en esa palabra que resuena hoy en cada uno de nuestros corazones.
Junto con la comedia de los payasos “Pin y Pon”, y el concurso de adivinar cuántos son los libros del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, entramos en ese espíritu que hace que la Palabra sea reveladora de un plan de Dios. Personajes que escucharon esa Palabra divina nos iban dando las pautas: Abraham como padre en la fe, Moisés como guía del pueblo, María dispuesta a decir sí a los planes de Dios, y Jesús, el Hijo de Dios, que habla y escucha las palabras del Padre.
¡Qué bonito fue cuando Minguito, Iván y don Diego recibieron una carta de parte de Dios! Y todos los demás niños y niñas… Un mismo mensaje pero donde cada uno pudimos sacar una enseñanza diferente. Porque lo importante es no solo qué dice esta Palabra sino también qué me dice a mí ahora.
Palabra de Dios que da vida, engendra vida y llama a la vida. ¡Gracias chicos!

¡Que Cristo reine en tu corazón!

Con la solemnidad de Cristo Rey del universo concluimos un ciclo litúrgico en el que hemos recorrido los misterios centrales de la fe. Pero, ¿cómo es este Rey? ¿Cómo es su Reino?
El evangelio de las obras de misericordia nos ofrecía las claves para acercarnos hasta el Reino. Como huellas, cada obra de misericordia nos orienta hasta conseguir “el gran tesoro”. Como si se tratase de algo valioso colocamos un cofre cerrado con un candado. ¡Imposible abrirlo si no damos con la llave! La Iglesia nos ofrece esas claves que van abriendo y desvelando ese tesoro. Son la fe, la esperanza y la caridad, virtudes que nos acercan a la vida de Dios.
Y si está el camino y no perdemos las llaves podemos dar con el tesoro y abrirlo. ¿Qué hay dentro? ¡Nuestro corazón! El Reino de Dios se ha de hacer realidad primero dentro de nosotros para después comunicarlo.
¡Una gran lección y una gran tarea!

Catequesis familiar: “El Pecado”

Esta semana hemos vivido una catequesis familiar muy especial profundizando en la realidad del pecado. Nuestros catequistas, a lo largo de la semana, han contactado a través de diversos medios con sus grupos. Pero hemos querido juntarnos para hacer una catequesis trasversal, ¡todos juntos! Hemos contado con la presencia de nuestro monito “Minguito” y de nuestro catequista, Nuño.
El pecado rompe la armonía querida por Dios con la creación, nos deja tristes, abrumados y confundidos. Pero la vida de la gracia viene a sanar la herida interior que deja. De hecho, el amor de Dios es más fuerte que el pecado. De ello hemos tratado este día. Dios perdona y da oportunidades siempre.
A través de un pequeño experimento vimos cómo la suciedad queda limpia con la blancura de Dios. ¡Qué caras más sucias! Y ¡qué corazón más limpio cuando nos abrimos a Él! Tras la catequesis rezamos ante el Señor y le pedimos que siga acompañándonos mientras vivimos. ¡Gracias a todos!

Pon tus talentos a disposición de los demás… ¡para que se multipliquen!

Con las medidas tan restrictivas que afectan al culto en nuestra ciudad (solo 15 personas), pudimos celebrar el “día del Señor” en unas circunstancias muy especiales. Nosotros en el templo y ellos en sus casas. ¡Esperemos que poco a poco la normalidad se vaya imponiendo! Como siempre, nosotros hemos estado a la altura de las circunstancias transmitiendo las misas de 11:30, 12:30 y 20:30 a través de nuestro canal de YouTube, que ya cuenta con un gran número de seguidores. Gracias.
El Señor nos hablaba, en su evangelio, de la parábola de los talentos… esas cualidades, dones que Dios generosamente entrega a sus hijos. Los primeros administradores se arriesgan y multiplican lo recibido; el otro, en cambio, se conforma con no perder lo recibido de su Señor.
Cada uno tenemos un número favorito. Ese número puede sumarse, prestarse, multiplicarse y dividirse. Los números son signos de realidades más amplias y profundas. Dios goza cuando nosotros somos capaces de ofrecernos… Y es que también, en la comunidad cristiana, podemos ofrecernos. No es que otros tengan que pedirnos algo. Somos nosotros quienes, al vernos con tales talentos, nos ofrecemos.
Ahí está la sencillez de los que podemos ofrecer. Nosotros, mientras tanto, seguimos compartiendo la alegría de vivir en familia.

Minguito une a los amigos de Jesús

Minguito vuelve a hacer de las suyas. Como dijimos durante la época del confinamiento, Minguito vuelve a congregarnos en torno a Jesús cada semana.
En esta ocasión, los que ya le conocían querían saludarle y hablar un ratito con él. Los nuevos no encontraban palabras… todo era espectacular. ¿Quién es él? ¿Por qué es tan famoso? La respuesta de los niños era muy concreta: “porque salía en la televisión y por qué nos hablaba de Jesús.” Se puede ser más largo, pero no más claro.
Gracias, Minguito, por seguir reuniendo a los que queremos ser amigos de Jesús.

¡Todos a por Minguito!

¡Él es el Rey de la gloria!

¡Qué alegría supone que el Hijo de Dios venga a visitarnos! Jesús se ha hecho presente en cada una de las catequesis para bendecir a los catequistas y a los niños. Ha sido un momento muy especial. Él es el Rey de la gloria. Él es la puerta para que podamos entrar al Padre.
Para todos fue una gran alegría. El olor a incienso en toda la casa, las luces de colores, los aplausos de los niños, las oraciones… Un canto de alabanza a Dios.
¡De los que son como ellos es el reino de los cielos!

Jesús viene a visitarnos. ¡Nos llena de alegría!