La Familia como prioridad

Hay muchos aspectos en la vida de las personas que requieren de nuestro tiempo y dedicación. Pero en pocas cuestiones estamos tan de acuerdo como que la familia es uno de los ámbitos básicos y fundamentales de la vida de las personas. Habitualmente es una realidad gozosa, de refuerzo y de alimento para la vida de las personas. La familia es un gran tesoro.

Pero en ocasiones se convierten en una realidad difícil, que requiere lo mejor de nosotros en situaciones muy determinadas. Las alegrías y penas de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestros hermanos, de nuestros parientes… son nuestras alegrías y penas.

En nuestro GRUPO DE VIDA del lunes 2 de diciembre, hemos iluminado el ámbito de la familia desde la fe. Hemos compartido fotos de nuestras familias, poniendo rostro a cad uno y lo que más valoramos de ellas. Sin duda destacamos la sencillez, la unión y el esfuerzo de todas ellas.

El ejemplo lo tenemos en la Familia de Nazaret, que durante estos días del Adviento y la Navidad adquirirán un gran protagonismo. Una familia sencilla y humilde que recibieron a Dios en sus vidas. La familia como Iglesia doméstica, como ámbito para vivir el ser hijos e hijas de Dios en el mundo.

¡Familia de familias es la Iglesia! Gracias por seguir construyendo. Gracias por seguir amando. 👨‍👩‍👧‍👦

Comenzamos la cuenta atrás para la Navidad

Comenzamos el tiempo de Adviento, cuyo significado es “venida”. ¿Cómo preparamos la venida de alguien importante a nuestra casa? En el día de ayer pudimos presentar este recorrido tan bonito y tan corto que nos prepara ya a la llegada de la Navidad. En el Niño de Belén la esperanza cristiana tiene su fundamento.

Presentamos además a los cuatro personajes que nos van a guiar en este tiempo de Adviento: el profeta Isaías, Juan el Bautista, San José y la Virgen María. Hombres y mujeres que prepararon a conciencia la llegada del Salvador.

El profeta Isaías nos anuncia la llegada de un mensajero de parte de Dios que traerá la paz a Jerusalén. Está hablando de un Mesías que, con su llegada, hará nuevas todas las cosas. Nos transmite un mensaje de esperanza y al mismo tiempo de vigilancia activa: despertarnos, cargar las pilas y revestirnos de Cristo.

Gracias, Señor, por los profetas de ayer y de hoy que nos ayudan a levantar nuestra mirada al cielo para poderte encontrar. ¡En Adviento esperamos al que viene del Cielo! ¡En Adviento el Cielo está más cerca de la tierra! 

Equipo A preparado para descubrir a Jesús

Siempre se ha dicho que la parroquia es un lugar de encuentro con Dios y con los demás; y es así. Con Dios, que convoca siempre a sus hijos y con los demás convocados por él. La parroquia es nuestro segundo hogar.

El pasado viernes, 29 de noviembre, comenzamos un grupo nuevo, con chicos de la parroquia que comparten tiempo, ilusión y ganas juntos cada semana. Chicos, que aunque estudian en diferentes centros, han descubierto a la parroquia como motor de su unión y amistad. Lo vamos a llamar EQUIPO A, y que cada uno ponga una palabra en esa “a” (alegría, amistad, acercamiento, amigos, apóstoles…)

Alec, Pablo, Daniel, Jesús, Álvaro, Marcos, Dieho, Héctor y Roque son chicos que se plantean su futuro con mucha ilusión y no descartan que Jesús pueda ser el centro de su vida. ¿Qué les une tan fuertemente? El secreto está en la disponibilidad de sus familias, a las que agradecemos esta delicadeza.

Así, el otro día, trabajamos esa gran capacidad de ser sonrisa de Dios, de transmitir a otros la alegría de Jesús vivo y resucitado. ¡Rezad por nosotros! ¡Que Dios siga animando nuestras vidas! Nuestro “Equipo A” ya está en marcha.

¡A por ellos!  💒

Una marionetas para afianzar la vida interior

Las marionetas siempre ponen una sonrisa en el rostro de las personas; muchas veces porque nos meten en un mundo fantástico y de ensueño. Precisamente fueron las marionetas, las nos ayudaron a poder trabajar en el VOLUNTARIADO, el pasado sábado día 23 de noviembre. Con ellas pudimos profundizar en la vida interior.

Lo EXTERIOR siempre es lo más esbelto y lo más resultón, pero muchas veces por dentro, el interior, está vacío y hueco; no tiene nada. Es entonces cuando hemos de llenarlo. Una marioneta, sin una mano que la guía, no sirve de nada.

En ocasiones miramos mucho lo de FUERA, y Dios mira el corazón. Una cosa es lo que vemos y otra cosa es aquello que no vemos, pero que está muy presente. ¡Cuántas veces lo interior lleva lo exterior! ¡Cuántas veces lo exterior es consecuencia de lo que llevamos dentro!

Pensamos que todo esto repercute negativamente en nuestra LIBERTAD. A veces nos sentimos determinados a decir sí, pero Dios respeta mucho nuestras decisiones porque somos hijos queridos.

¡No veáis lo bien que lo hemos pasado con las ancianas contando el cuento de Caperucita Roja! Cada gesto, cada sonrisa, cada detalle, cada lágrima merecen la pena… ¡Chicas valientes y decididas! 🏃‍♂️🏃‍♀️

Pequeños adoradores, ¡grandes de corazón!

Como viene siendo habitual en nuestra Parroquia, los más pequeños de la casa se acercan a adorar a Jesús en la Eucaristía. Lo hacen con mucha ilusión, porque son de los momentos fundamentales que marcan su preparación para recibirle en la Primera Comunión. Los Pequeños Adoradores se reúnen dos veces al mes según calendario fijado a principio de curso, los lunes y los domingos.

Así pretendemos, los sacerdotes y los catequistas, ayudar a los niños a descubrir el silencio, amando la presencia real de Jesús a través de la adoración eucarística. Queremos que crezca su deseo de vivir cada día bajo su cariñosa mirada con el fin de agradarle en cada detalle de su vida.

¡Cuántos secretos compartidos en estos momentos! Así, nos “atrevemos a tocar el Cielo”… 🤲

¡Tú sí que vales!

¿Cómo te ves? ¿Cómo te ven los demás? ¿Cómo te ve Dios? Cada uno de nosotros valemos, y valemos mucho, no por lo que tenemos sino por aquello que somos. ¡Tú sí que vales!

En el CENÁCULO del pasado viernes 22 de noviembre pudimos darnos cuenta de ello. A través de diferentes dinámicas hemos descubierto que cada uno de nosotros somos importantes; tenemos un montón de dones, de regalos, de cualidades que podemos poner al servicio de los demás. La gracia está en poderlo repartir y compartir.

Dios nos ha creado a imagen y semejanza suya. Ha hecho de nosotros personas únicas e irrepetibles, capaces de dejar huella en el mundo. La huella que cada uno deja siempre es muy personal, no podemos pretender ser otra persona.

Y para ello es muy importante saber elegir y decidir cómo emplear nuestro tiempo, actuar con mucha seguridad en nuestras capacidades, abrirnos a la gracia de Dios y afrontar los retos con entusiasmo sintiéndonos orgullosos de nuestros logros. ¡Qué importante es saber reír, sonreír, gritar, llorar y expresar todo lo que llevamos dentro y, si algo sale mal, saber afrontarlo con una sonrisa.

Valemos por que Dios nos da valía. ¡Vosotros valéis! ¡Os quiero en mi equipo! 

C O M P R O M E T I D O S POR TI

Uno de los elementos de la identidad del creyente es el compromiso cristiano. El cristiano es la persona que opta por ser seguidor de Jesús, y como Él, no puede desentenderse de este mundo en el que quiere construir su Reino.

En ocasiones confundimos el sentido profundo del compromiso, con la intervención en acciones puntuales. En otras ocasiones identificamos compromiso con un mejoramiento de nuestras actitudes y talante personal, sin incidencia en el mundo que vivimos.

En nuestro Grupo de Vida del pasado lunes, 18 de noviembre, pudimos comprobar que el compromiso es dar prioridad a la persona y tener una serie de actitudes, que van a ayudar en su desarrollo: actitud de seguimiento de Jesucristo; no trabajar a tiempo parcial, es un trabajo constante; no creerse en posesión de la verdad absoluta, sino receptivos a las aportaciones de los demás; confiar en el ser humano, creer que las personas pueden cambiar.

Descubrimos cómo el compromiso no puede ser opcional, sino consecuencia de nuestra identidad cristiana.

C-O-M-P-R-O-M-E-T-I-D-O-S 

“El que no trabaja, que no coma”

El evangelio de ayer, domingo XXXIII del tiempo ordinario, recogía parte de lo que se conoce como discursos sobre el fin del mundo, característicos de los últimos domingos del año litúrgico. Escuchábamos frases como: Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida… Antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.

Parece que la comunidad cristiana de Tesalónica, había sacado una conclusión errónea al escuchar este evangelio: es inútil trabajar, porque todo está a punto de terminarse; mejor vivir del cuento sin asumir compromisos y cargando sobre los demás la responsabilidad de alimentarme, sostenerme…

Todo eso nos puede sonar: hoy también está en boga esa mentalidad del mínimo esfuerzo, de exigir de los demás todo sin dar nosotros nada a cambio… no como conclusión de este evangelio pero sí como un estilo de vida. Lo que responde san Pablo vale los cristianos de Tesalónica como para nuestros “ninis” y quienes se ven afectados por esa mentalidad: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma… Nos hemos enterado de que hay entre vosotros algunos que viven desordenadamente, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo. A estos les mandamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

Es una gran novedad. La cultura grecorromana despreciaba el trabajo manual; lo consideraban degradante para la persona, propio de esclavos e incultos. Por eso san Pablo apela a la tradición bíblica para desmontar ese entuerto: Dios que trabaja durante seis días y descansa uno solo, el séptimo. El trabajo forma parte de la naturaleza originaria del hombre, no es castigo ni degradación. El trabajo manual es tan digno como el intelectual y espiritual. Jesús mismo dedica una veintena de años al primero (suponiendo que haya empezado a trabajar hacia los trece años) y sólo tres años al segundo.

Todo esto nos debe llevar a reflexionar sobre el trabajo, que tiene un valor infinito para el hombre: es la participación en la obra creadora y redentora de Dios, y servicio a los hermanos.

En la Eucaristía lo entendimos a las mis maravillas: “no cansarnos de hacer el bien sin mirar a quién es la mejor forma de esperar la llegada del Reino de Dios”.

Perseverar es poner amor en lo que hacemos. Vigilar es lanzarse hacia lo que está por delante.

¡Ánimo! 😊 ¡Vuestro trabajo es muy valioso! Hazlo bello con tu propia vida.

La Noche Alternativa: una iniciativa que engancha

Más de 250 adolescentes y otros 40 jóvenes se dieron cita el pasado viernes 15 de noviembre en el colegio Jesús María para participar en una nueva edición de la «noche alternativa», una actividad que promueve la delegación diocesana de Infancia y Juventud con el objetivo de que los miembros más jóvenes de las distintas parroquias de la diócesis «puedan compartir la fe de una manera divertida y alegre». Una veintena de jóvenes de nuestra parroquia participaron en esta ocasión.

La iniciativa, que lleva años celebrándose y supone un «apoyo al proceso que estos chavales siguen en sus parroquias» y que posibilita que puedan conocer otras realidades y comprobar que hay más jóvenes que, como ellos, siguen un itinerario de fe en sus respectivas comunidades.

Con el lema «Comprometidos con el Reino», esta edición disfrazó a los adolescentes de Rodrigo Díaz de Vivar y doña Jimena, que tuvieron que superar varias pruebas de una yincana con el objetivo de buscar a los buenos «seguidores del Rey». Tras la cena, los adolescentes participaron en una oración en la que «depositaron sus coronas a los pies del Señor» expuesto en la custodia.

¡Brillamos como estrellas! 

Un juego de palabras

Palíndromo es una palabra o expresión que es igual si se lee de izquierda a derecha que de derecha a izquierda, se le igual en un sentido que en otro; con ellas podemos ir de delante a atrás y de atrás adelante. Semipalíndromos son palabras que leídas al revés tienen un significado distinto: “ave/eva”, “amor/roma”, “animal/lámina”…

En el VOLUNTARIADO del pasado sábado 9 de noviembre trabajamos sobre la importancia de volver hacia atrás, recapacitar y ver, las cosas y los acontecimientos, desde una cierta distancia. Volver hacia atrás permite recordar, interiorizar y actualizar lo vivido, y es un modo de tenerlo siempre presente.

Estos momentos son un estímulo para seguir avanzando y para seguir recordando que lo esencial es invisible a los ojos; que el servicio, la caridad y la sencillez hacen grande el corazón.

¡Chicas grandes de corazón!