Dar un salto de gigante

Y hay momentos en los que tienes que dar el salto. ¿Te asusta? ¡Por supuesto! Existen dos clases de personas: las que saltan sin mirar y las que miran y miran… y nunca se lanzan. Entre el arrojo y el no atreverse siempre está la sana prudencia. El prudente siempre mide bien sus pasos.

En el CENÁCULO del pasado viernes 8 de noviembre, pudimos descubrir que seguir a Jesús es cuestión de “dar un salto” de gigante en la vida; es apostar por Alguien que nunca nos va a dejar solos, lanzarse ante quien merece la pena arriesgar lo todo.

Abraham tuvo que salir de su tierra sin saber adónde iba. Lo hizo por la fe, dio un salto hacia adelante y confió en quien le llamaba. La samaritana también tuvo que dar el salto, vencer las habladurías que decían que no podía hablar, por ser samaritana, con un extranjero, (Jesús) que cambiaría toda su vida.

Dar el salto por Jesús es de valientes, de enamorados, de quien quiere correr riesgos, de quien confía en Dios y en los demás, de quien se atreve a superar retos.

¡Geniales! ¡Dar un gran salto de altura hacia Dios! ¡Dar un gran salto se longitud para acercarnos a los demás! 

La realidad vista con otros ojos

¿Por qué analizamos la realidad? Porque necesitamos conocer lo que sucede a nuestro alrededor; en qué mundo estamos viviendo, qué problemas preocupan, qué proyectos se hacen… Analizar la realidad es recoger información de algo que va cambiando. Para llevarlo a efecto, hay que tener una actitud abierta y crítica.

En nuestro Grupo de Vida del pasado lunes, 4 de noviembre, pudimos experimentar cómo el cristiano no puede vivir su fe al margen de la realidad que le rodea. Lo importante no es responder a todo sino suscitar siempre preguntas nuevas.

“Mirar como Dios mira” es hacer una lectura creyente de la realidad. Es mirar desde las opciones de Jesús y nos urge a transformarla. Las “gafas” expresan la nueva perspectiva que se adquiere con Jesús… Él es la respuesta a muchas preguntas sin respuesta.

¡Qué bien lo pasamos! ¡Sois geniales! 

¡Feliz día de San Martín de Porres!

“Felicidades, San Martín” es el grito y el deseo que nace del corazón este día, y cada tres de noviembre. Celebramos hoy la fiesta de este santo humilde, sencillo y lleno de amor a todos: Fray Martín de Porres. Y además de felicitarle a él, en este día nos felicitarnos todos, porque él intercede para que nuestra vida, nuestra parroquia y nuestra Iglesia ilumine a este mundo, y cada uno pueda atreverse a tocar el Cielo con sus propias manos.

Nuestros niños lo han entendido a la perfección; no perdieron detalle de lo que celebramos este día y de la importancia que tiene para nosotros. San Martín de Porres es uno de los mejores amigos de Jesús y por eso, desde el cielo, nos puede ayudar a serlo también nosotros. Todos querían tocar a “este gracioso muñeco” que lo representa cuando nos hicimos la foto, porque aunque lleve escoba no es una bruja, sino un santo que desde lo cotidiano, en la limpieza del convento, se ganó un puesto privilegiado junto a Dios. También tiene una cruz, la cruz del Crucificado, al que miraba y quería que fuese el centro de su vida.

Hoy le pedimos a San Martín de Porres por nosotros y por nuestra parroquia, que en estos cuarenta y seis años de andadura, sigue siendo referencia para tantos que llaman a su puerta. Rezad con nosotros esta oración:

Jesús, ésta es hoy mi oración: Gracias por mi parroquia. En ella te estoy descubriendo, en ella estoy aprendiendo a amarte y a seguirte. Desde ella escucho tu Buena Noticia, desde ella recibo el pan necesario para el camino. Gracias, Jesús, por mi parroquia; gracias por los niños y los jóvenes, por los mayores y los ancianos. Todos, formamos tu Comunidad, tu Iglesia.También hoy quiero pedirte por ella, Señor, que seamos un rincón cálido, un lugar donde nos queramos y respetemos, un espacio donde vivamos como hermanos, donde, unidos, nos esforcemos por tu Reino. Y te ruego algo más, que nos conozcan, Señor, por vibrar y soñar
con lo que tú vibraste y soñaste. Jesús, te doy gracias por mi Parroquia. Jesús, te pido por mi Comunidad. Ella es el camino, Tú, la meta y el horizonte. Amén.

 

Del “yoyó” al “tutú”. Un cambio de vida.

Como cada domingo, la celebración de la Eucaristía tiene un carácter muy especial. Es el momento de unirnos con Dios y con los demás a través de Jesús que se nos da en comida. Este domingo pasado fueron los niños y niñas de primero de confirmación los que nos ayudaron a vivirla mejor.

Don Diego, en la homilía, nos explicó un juego nuevo. Es el “tutú”, y consiste en destacar siempre lo que Dios hace en nuestra vida. Sabemos jugar al “yoyó”, a ese juego que consiste en una pieza de madera con una ranura y una cuerda, que puede hacerle rodar y bailar. El fariseo de la parábola jugaba al “yoyó”: ‘yo’ soy mejor que ese, ‘yo’ ayuno dos veces por semana, ‘yo’ no soy como los demás, ‘yo’ doy el diezmo de todo lo que tengo… El publicano, sin embargo, al “tutú”: ‘tú’, Señor, sabes que soy pecador, ‘tú’ eres más grande que yo…

¡Cuánto disfrutamos de la Eucaristía! Gracias, Señor, porque poquito a poquito nos acercamos al Cielo. El Cielo está muy cerca… 

Orar con perseverancia… en el día del DOMUND

El pasado domingo, 20 de octubre, celebramos en toda la Iglesia el DOMUND, el Domingo Mundial de las Misiones, donde tuvimos un recuerdo muy sentido de cariño, respeto y oración por los misioneros, comprometiéndonos también a ser misioneros, “bautizados y enviados” en los diversos momentos de la vida.

En la celebración cada uno de los asistentes pudo recoger una pequeña tira de papel donde estaba escrito el nombre y el lugar donde llevan a cabo su misión los 620 misioneros de la diócesis de Burgos, y nos comprometimos a rezar por esa persona durante esta semana en que estamos. Un detalle precioso: rezar incluso por quien no conocemos, pero a quien admiramos. Precisamente, en el domingo donde las lecturas nos hablaban de la perseverancia en la oración…

Nosotros somos del equipo de Moisés, y de la viuda del evangelio: del equipo NTR (“No Te Rindas”), de los que no tiran la toalla, de los que no bajan los brazos nunca… Moisés estuvo en la celebración con nosotros y nos ayudó a entender mejor lo que es orar y lo que es ponerse en las manos del Señor. Somos una gran comunidad que camina unida. Queremos seguir atreviéndonos a tocar el cielo.

También el coro de las familias nos ayudó a vivir mejor la celebración. Ahora con la incorporación de nuevos instrumentos, como la acordeón… Ya tenemos nuestra propia orquestina. ¡Gracias, Señor, por tantas estrellas que pones en nuestra vida! 

La fiesta que llega al corazón

Siempre hay motivos para la fiesta y para la alegría. Los necesitamos para seguir caminando. El gran peligro de la fiesta es que se quede solo en lo de fuera, en esa envoltura externa que todo lo camufla. La fiesta siempre mueve el corazón.

En nuestro VOLUNTARIADO, el pasado sábado 19 de octubre, pudimos experimentar cómo la fiesta llena el corazón. Nos acercamos hasta la residencia de Las Angélicas con sombreros de fiesta, despertando sonrisas de las personas mayores. En la cena, en la conversación, nos sentimos enviados a sembrar la alegría.

Basándonos en el texto de Zaqueo pudimos ver cómo también la salvación había llegado a esa casa a través de cada uno de nosotros. Zaqueo sintió la alegría del corazón, la fiesta que comenzaba en lo más profundo de sí mismo. Un corazón lleno de propósitos nos sirvió para poner lo que queremos conseguir este curso.

¡Sembrar sonrisas y felicidad! ¡Sentir la felicidad de quien se sabe útil y dispuesto para darse como Jesús! Grandes momentos con grandes personas. ♥️♥️

El fracaso no tendrá la última palabra

Desde muy pequeños nos orientan al éxito, al triunfo… “Tenéis que triunfar en la vida”. Pero el encuentro con el fracaso es constante, porque forma parte esencial de la vida humana. Fracasos escolares, profesionales, políticos, amorosos… y, depende cómo se afronte, puede ser insoportable.

La historia de la salvación es también (aparentemente) una historia de fracaso: el pecado en el momento primigenio de la creación, la corrupción del pueblo hebreo en el desierto, la soledad de Jesús en la cruz.

En el CENÁCULO del pasado viernes, 18 de octubre, descubrimos que el fracaso no tiene la última palabra. La fe no nos libera del fracaso, pero da fuerzas para creer que al final será superado por el AMOR.

¡Somos campeones! Ya conocemos el premio… ¡no lo cambiamos por nada del mundo! 🥇🥈🥉

¡Afortunados no, agraciados sí!

¿Qué entiendes tú por felicidad? Para algunos la felicidad se da en las posesiones que uno tiene o en la estabilidad que precisa, incluso comparándose con quien tiene al lado, deseando ser como él.

En nuestro Grupo de Vida hemos reflexionado sobre la felicidad que Jesús propone en la montaña, cuando traza las Bienaventuranzas como resumen de su mensaje evangélico. Jesús se encarnó en un estilo de vida: los pobres, los limpios de corazón, los mansos… Las Bienaventuranzas están en el centro de la predicación de Jesús y responden al deseo natural de felicidad que todos tenemos. En ellas se formulan las condiciones indispensables para que se vaya realizando ese nuevo estilo de vida para una nueva sociedad. Esta no son ley, sino Evangelio.

No somos “afortunados” sino más bien agraciados. ¡Que el Señor nos siga regalando saber descubrirle cada día mejor! Atreverse a tocar el Cielo es de valientes, de los que se dejan tocar el corazón. 

De excursión a la Warner

El pasado sábado, 12 de octubre, un abundante grupo de chicos y chicas de la nuestra parroquia estuvimos participando en jornada de convivencia al inicio del curso. En la eucaristía del Pilar, don Diego nos alentó a no desanimarnos nunca en nuestra peregrinación de la vida ya que siempre estaremos alentados por la presencia de María. Tras la foto de rigor, pusimos rumbo a Madrid para disfrutar de las atracciones y espectáculos en el Parque Warner.

El Parque Warner Madrid es un parque temático ubicado en la localidad de San Martín de la Vega. Posee la cuarta torre de caída más alta del mundo y 42 atracciones. Se divide en 5 áreas temáticas ambientadas en escenarios de películas y dibujos animados producidos por Warner Bros. y DC Comics, así como en diversas zonas de los Estados Unidos, como las playas de California, Los Ángeles (incluyendo los estudios de Hollywood y el barrio de Beverly Hills) o Nueva York. También pudimos disfrutar de los diversos espectáculos y de las diferentes decoraciones temáticas que adornaban el parque.

La sorpresa llegó ya cuando salíamos de la Warner. Un vendaval y una tormenta impresionante trajeron abundante lluvia que, en unos instantes, inundó parte de la calzada.

Esta es la anécdota a un día en el que disfrutamos de la convivencia, el encuentro y la amistad entre nosotros. Un punto de inflexión en este curso que promete ser muy apasionante. ¡Gracias por participar! 

La Catequesis ya brilla con luz propia… ¡cuántas estrellas juntas!

Durante esta pasada semana del mes de octubre, ha dado comienzo la Catequesis Parroquial en nuestra comunidad cristiana. La Catequesis, y en general la formación cristiana, es un eje fundamental de las parroquias que pretende que muchos tengan experiencia viva y real del misterio de Jesús. Este año son muchas las familias que nos confían a sus hijos para que les hagamos descubrir el rostro cercano de Dios y de la Iglesia. ¡Una gran responsabilidad y una gran tarea! Nuestros catequistas, recién enviados el pasado domingo, han sido los encargados de acogerles con una dinámica y sencilla.

Dicen que el primer día nunca se olvida, ¡y eso es verdad! Con una cara de sorpresa fueron llegando a la parroquia todos ellos, acompañados de sus familias. Les habíamos preparado una gran alfombra roja, como esas que solo pisan los que son “importantes”. Para Jesús, cada uno es importante. Para nosotros, ¡sois importantes! Sobre la alfombra roja cinco estrellas. Las estrellas en los establecimientos dan categoría y relieve; pues bien, cinco estrellas: una llamada “familia”, otra llamada “catequistas”; una tercera llamada “sacerdotes”, otra con el nombre de “amigos” y una final llamada “María”. Son los cinco ejes que cada día nos ayudan a descubrir a Jesús. En el centro el cirio pascual: el signo de Jesús Resucitado.

Los niños entendieron perfectamente el lema del curso: “Atrévete a tocar el Cielo”. Entregamos las chapas con el logotipo, y una estrella, su estrella… que han de cuidar cada día. Finalmente, llegó el momento de subirse a la alfombra roja, como los “importantes”, y formar una gran constelación junto a otras estrellas cercanas. ¡Qué bonito! ¿Y ahora qué? Seguramente haremos crecer esta estrella.

Damos gracias a todas las familias de la Parroquia. Agradecemos la labor de los catequistas. ¡Seguid rezando por nosotros!