El maravilloso Plan de Dios

El libro de los Hechos de los Apóstoles 9,15 nos dice que todo fue “conforme al plan” de Dios. Pero, ¿tiene Dios un plan para mi vida? Si es así, ¿cómo puedo conocerlo y qué implica encontralo? Esta y otras muchas preguntas requieren una respuesta. Esta fue nuestra dinámica en el GRUPO DE VIDA del día de ayer, lunes 18 de marzo.

Dios es un Dios de orden y método. Si construimos una casa o diseñamos un vestido, trabajamos en base a un plan, un patrón. Dios hace lo mismo. Concuerda con la experiencia y la Palabra de Dios nos lo enseña. Es un plan personal, un proyecto único. Es un plan perfecto. Es realizable y totalmente relacionado con la vida de cada día. También vimos qué cosas nos separan de Dios y cuáles nos acercan a él.

Cenamos juntos como siempre y rezamos Completas en la Capilla antes de despedirnos.

Planificarse para plenificarse. Un bonito juego de palabras para no olvidar, ¿a que sí?

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El amigo invisible saca su mejor cara

El amigo invisible es un juego muy popular en el que participan varias personas que se hacen regalos entre sí sin saber quién ha sido el que ha hecho cada regalo. Hace unos días hicimos el reparto y… “manos a la obra”. Desde entonces muchos momentos en casa “perdidos” para ganar un amigo o una amiga.

Nosotros nos lo hemos propuesto así. Los niños han tenido que pensar durante unos días qué iban a regalar a su amigo invisible, al que ahora aprecian mucho más. Tenía que ser un regalo hecho manualmente, sin ningún coste económico, pero con un gran valor sentimental: marcadores de páginas, mariposas, huchas, marcos para fotos… fueron aflorando en la tarde de ayer. ¡Qué ilusión!

Con esta dinámica hemos conseguido profundizar más en el lema del curso “Descubre el Regalo”. Un regalo, por pequeño que sea, tiene mucho mucho valor, porque alguien piensa en ti, sabe lo que te gusta y te lo da sin pedir nada a cambio.

Gracias a las familias por implicarnos en esta iniciativa. Ahora nuestro amigo ya no es invisible, “es visible”.

Muchas sorpresas en la Convivencia parroquial

Con el lema del curso “Descubre el Regalo” tuvo lugar, el pasado sábado día 16 de marzo, la tradicional convivencia con los más pequeños de la catequesis. En un ambiente de fiesta y en clima de familia pudieron revivir el gozo de ser cristianos, de ser afortunados.

Casi 60 chicos y chicas de la catequesis parroquial pudieron disfrutar de esta jornada. Un día preparado con mucho tiempo para vivir otro día más inolvidable.

A las 11:30 de la mañana comenzaba. Iban llegando llenos de mucha alegría, con asombro y sorpresa, porque para muchos era la primera vez que comían fuera de casa. Después de anotarles y ponerles una pegatina hicieron una dinámica de presentación y, con gestos, representaron y bailaron el himno del encuentro. Posteriormente siguió la catequesis. Esta vez desde la parábola del tesoro escondido en el campo. Con una ficha sencilla y una dinámica de meter los dones en un tesoro, profundizaron mucho más en la Palabra de Dios.

A todo esto le siguió unos juegos cooperativos; los tradicionales que siempre llenan de alegría: el pañuelo de pueblo, el juego de las sillas, los bolos y la comba… ¡Qué emoción! ¡Qué bien lo pasaron! Así hicieron ganas de comer.

Tras el tiempo libre de rigor una rifa, unos cuantos premios a cada cuál más valioso. ¡Qué caritas de emoción! Después nos acompañó un mago, “Diego el Mago” que nos sorprendió con sus trucos, ¿cómo lo hacía? Pues no sabemos pero se quedaron todos con la boca abierta… Acabaron rezando en la capilla. En ese rato de oración ante Jesús en la Eucaristía afloraron sentimientos de agradecimiento, de alabanza y de petición: “Qué bonito es todo lo que haces, Señor”. Cuando llegó la hora de despedirse estaban las familias esperando. Chupachus hubo para todos, y aún así alguno sobró.

Un día más para el recuerdo; un día más para descubrir la alegría de ser comunidad cristiana. #descubreelregalo2019 #sanmartindeporresburgos

Os dejamos el Vídeo-Resumen de este día de Convivencia. ¡Disfrutad!

“Yo también quiero vivir así”

En el domingo más próximo a la fiesta litúrgica de San José, que en esta ocasión es el 17 de marzo de 2019, se celebra el Día del Seminario.

Este año el lema de la campaña reza: “Yo también quiero vivir así”. El lema subraya uno de los caminos más importantes en el despertar vocacional: hay personas que por su modo de vivir nos hacen vibrar y podemos querer “imitar” su estilo de vida. La vida vibrante de sacerdotes, religiosos u otros que se entregan al servicio del evangelio es el principal medio por el que Dios hace sentir a los niños, adolescentes y jóvenes su propia vocación.

Con la finalidad de ayudar a que sean muchos los que se planteen la pregunta sobre el camino de su vida, el padre espiritual de nuestro Seminario Diocesano de San José, don Ángel, el formador, don Sergio, los seminaristas y sus familias, compartieron en el día de ayer su testimonio y vivencias.

Les agradecemos cordialmente la disponibilidad y el testimonio que nos dieron. Seguro que más de uno se fue a su casa con “la mosca en la oreja”, preguntándose “y si me llama a mí, ¿qué le digo?”

Palabra que da vida. Vida que lleva a la Palabra.

Dice Santa Teresa de Jesús: “No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Aquí descubrimos pistas para guiar nuestra oración y que esta sea en la acción.

Una de las constantes que ayudan a mantener el alma y la vida en continuo contacto con Dios es la fuerza de la oración. Oración es pensar en Dios amándolo. Para un cristiano, una vida sin oración corre el riesgo de convertirse en árida.

La oración toma una forma diferente según el tiempo, los lugares, las ocupaciones y las preocupaciones de cada uno, la cultura y la experiencia vividas. La oración puede nacer espontáneamente con palabras de todos los días. La oración es la fuerza que, unida a Dios, lanza al creyente a la acción apostólica. Ya que la oración no es un refugio.

Presencia, amistad, frecuencia, sencillez, disponibilidad… son actitudes que hemos trabajado en nuestro Grupo de Vida. En esta ocasión hemos dejado a un lado la formación para ponernos delante de la Palabra de Dios y construir, en nuestro grupo y en nuestra vida, espacios para crecer en amistad.

Orar es fácil. Solo hay que ponerse delante de Dios y, desde la sencillez, decir: “Aquí estoy”.

La Eucaristía es el culmen de la vida cristiana

La Eucaristía es el sacramento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Eucaristía es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, para no estar débil sino fuerte, para no estar enfermo sino sano… así nuestra alma necesita comulgar para estar sana y fuerte. Cristo mismo dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo le resucitaré el último día”.

Muchas veces tenemos ganas de ser muy buenos, pero luego vienen los problemas de la vida y entonces nuestros buenas deseos se esfuman. Nos desanimamos, nos volvemos tibios y hasta pecamos. No bastan nuestras fuerzas, necesitamos tomar fuerza de Jesús, divino alimento del alma.

Este pasado lunes 25 de febrero celebrábamos una preciosa y entrañable Eucaristía Catequizada Familias, donde nuestros niños han entendido un poco mejor este sacramento central. ¿Por qué nos ponemos de pie? ¿Por qué hacemos la señal de la cruz? Ya conocen mejor qué es el Evangelio, la importancia de rezar juntos, el momento fundamental de la consagración… Pudieron participar con mucho fervor y con gran recogimiento.

Ahora ya sabemos más de la misa; así, al participar los Domingos en ella, la podremos vivir mejor.

Un ramo de flores muy vistoso

Todos hemos visto flores en montones de ocasiones. Para que nazca una flor es preciso plantar una semilla, que esta eche raíz, que luego crezca el tallo, y regándola pueda salir la flor… y tras la flor, el fruto.

En el VOLUNTARIADO del pasado sábado 23 de febrero vimos cómo debemos dar una flor a Dios y otra al hermano. Las dos flores son iguales. Unas flores que unidas forman un precioso ramillete.

Fue precioso cuando las personas mayores aceptaban nuestras flores con tanta ilusión, con tanta emoción. También nos enteramos que algunas de estas personas mayores habían fallecido, pero estamos seguros de que ya están junto a Dios en el cielo. Nunca os olvidaremos.

Todas las flores son de colores, no todas son iguales, pero sin flores no se hace el ramo.

No hay luz sin energía

“Enciende una luz, déjala brillar. La luz de Jesús que brille en todo lugar.No la puedes esconder, no te puedes callar ante tal necesidad, enciende una luz en la oscuridad”. La luz nos permite distinguir las cosas y las personas. Muchas cosas que iluminan, dependiendo cómo se utilicen, pueden orientar o distorsionar.

En el CENÁCULO del pasado viernes 22 de febrero, contemplamos al mismo Jesús que se autodefine en el evangelio como “luz del mundo”. A través de unas pequeñas linternas pudimos observar que sin una energía, sin unas baterías… la linterna no cumple su misión. También nosotros, sin esa fuerza y energía tan especiales, no podemos dar luz.

Pudimos sacar el compromiso de iluminar un ámbito de la vida en el que nos movemos (escuela, familia, amigos…) Reunirnos en torno a Jesús nos ayuda a cargar las pilas de nuestro seguimiento del Reino.

Tras la cena, en adoración, hicimos una procesión acompañando con nuestras luces encendidas a Cristo en la Eucaristía. En este momento pudimos sentir de nuevo el paso de Dios por nuestras vidas.

Nuestro mundo necesita luces de esperanza, de caridad, de fe. ¡Contad con nosotros!

Nuestra participación en el Encuentro “VEM”

Es ya una cita consolidada en el calendario diocesano y, un año más, el encuentro «VEM» congregó a más de doscientos niños que acuden a catequesis de confirmación en distintas parroquias de la provincia, el pasado sábado 23 de febrero. También de nuestra Parroquia de San Martín de Porres pudimos desplazarnos hasta el Seminario de San José para participar en este encuentro, acompañados de catequistas, monitores y nuestro sacerdote. Talleres, diferentes dinámicas y juegos acercaron a los chavales al mundo de las misiones, a descubrir las distintas vocaciones que existen en la vida de la Iglesia y a valorar más y mejor el sacramento de la eucaristía.

«Todo parte de la eucaristía para ir descubriendo la vocación y sentirse enviados». Así, los más pequeños (de 4º de primaria) profundizaron en el sacramento de la eucaristía. Para ello se convirtieron en panaderos, reflexionaron sobre la importancia de la Palabra de Dios en la misa y descubrieron el compromiso con los más pobres que nace de su celebración. Los medianos (5º de primaria) participaron en talleres rotativos en torno a la vocación y los más mayores (6º de primaria) se centraron en la misión.

Gracias por sumar. Gracias por participar. Gracias por dejaros acompañar.

“Yo creo, ¿y tú?”… Creer: un modo de ser y de estar

En una tarde muy emotiva, durante esta semana ha tenido lugar en la parroquia, la Entrega del Credo, como paso importante para que estos niños y niñas reciban, en su día, la Primera Comunión.

Es un hito importante en el itinerario catequético de los niños. Un signo que refleja que los niños han podido realizar a lo largo de esta preparación catequética una primera síntesis de fe. Se han acercado al misterio trinitario, naturaleza íntima de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.Y han comprendido nuestra pertenencia a una comunidad eclesial que todos los domingos y solemnidades reza el Credo como símbolo de esa fe, aquello que nos identifica y distingue; entendiendo que esas verdades de fe, han de ser llevadas a la vida en un seguimiento real y vivencial de la persona de Cristo.

En la solapa de cada uno de ellos se podía leer la frase “Yo creo”, puesto que creer es confiar en que la otra persona ayude. Los niños confían en Dios y en la Iglesia; confían en sus familias y en sus amigos. Dios también “cree” en vosotros ¡no lo olvidéis!

Les felicitamos a ellos, a sus familias y a los catequistas que les preparan semana a semana.