«Lo nuevo siempre genera ilusión»

Un cielo nuevo, una tierra nueva, una nueva Jerusalén, un mandamiento nuevo… de «lo nuevo» que Dios hace en nosotros iba la liturgia el domingo anterior.

Es cierto. Cuando Jesús les enseña a los discípulos que el mandamiento principal es el del amor; que ese mandamiento es nuevo, no es porque no existiera hasta entonces, sino porque la manera de amar (desde la entrega, la acogida y el sacrificio) sí lo es.

Los niños siempre nos enseñan, desde la ilusión y la sorpresa, que el Resucitado está presente con nosotros. ¡Aleluya!

«Renovarse para ser»

Nunca viene mal recordar nuestra Iniciación Cristiana; momentos, acontecimientos y personas con las que hemos crecido y nos han ayudado a ser cristianos.

En este tiempo de Pascua, donde se reciben especialmente estos tres sacramentos (Bautismo, Eucaristía, Confirmación), hemos encendido de nuevo una luz para que ilumine y brille.

En nuestros trabajos profesional, en nuestra vida familiar, en el estudio, allí donde cada uno se hace presente llevamos la fe y el testimonio cristiano.

«Id al mundo entero y proclamado el evangelio».

«Te seguiré adonde vayas»

Todo es igual hasta que empieza a ser diferente; todos los caminos parecen conducir a un mismo lugar, pero solo uno es el camino que Dios ha puesto para ti. Seguir a Jesús sigue siendo hoy una aventura apasionante.

Jesús a los que enviaba les iba dando unas consignas. Eran pequeñas señales que les iban a acompañar, indicaciones que les guiarían; incluso pautas que les llevarían muy lejos. El horizonte siempre es apasionante.

Somos jóvenes y dispuestos a ello. Queremos que, en nuestra comunidad y en el mundo, otros puedan acercarse a Dios a través de nuestro testimonio. Esa cercanía y esa gratuidad es la que nos hace caminar tras los pasos del Maestro. Somos FAMILIA.

«Algo nuevo está brotando, ¿no lo notáis?»

«Tus pecados son perdonados. Yo no te condeno». Ante estas palabras de Jesús no cabe otra cosa que el agradecimiento. Al contrario que los escribas y fariseos buscaban un pretexto para cuestionar a Jesús (la acusación de la mujer adúltera), les sorprende con palabras nuevas y con hechos nuevos: escribe en el suelo. Algo nuevo está brotando y con Jesús la novedad se hace patente. Aquella mujer se sintió aliviada no porque nadie le lanzó la primera piedra, sino porque alguien le dedicó tiempo y la miro con cariño.

En este quinto domingo de Cuaresma nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene actuar como Jesús, de ofrecer nuestro corazón a los demás y de no condenar a nadie sino dar oportunidades porque Dios, que lo ha hecho todo bien, nos regala la oportunidad de crecer cada día.

¡Nunca es tarde! Cada uno tiene su momento y su historia; y Dios siempre está en ella.

«Tus pecados HOY son perdonados»

En la tarde del pasado viernes, 1 de abril, tuvieron lugar las Primeras Confesiones de los niños de Catequesis de la Parroquia de San Martín de Porres que hacen en el mes de mayo y junio la Primera Comunión. Los niños estuvieron acompañados por sus padres y hermanos, y por los catequistas que los han preparado y acompañado durante tres años.

Don Diego presidió el acto penitencial, explicando al principio del mismo la importancia de este sacramento que hoy recibían los niños por primera vez. Don Jesús y don Rafa nos acompañaron también en esta ocasión.

Zaqueo fue un hombre que, según el evangelio, no quiso perder la ocasión de recibir a Jesús en su casa: le abrió las puertas de su corazón y su vida. Con la ayuda de una historia hermosa sobre las estrellas, cada uno de los niños se comprometió a llevar esperanza (estrella verde), a ser instrumentos de misericordia para con los demás, en la familia y entre sus amigos. La celebración terminó con un canto de alabanza. Una vez acabada la celebración, los niños se hicieron una fotografía de grupo.

Finalizado el acto religioso, todos compartieron un chocolate con bizcochos en el centro parroquial. Fueron los monitores los que amenizaron esta bonita velada familiar, porque recibir el PERDÓN de Dios es siempre una auténtica FIESTA.

«Caminar de un modo nuevo»

Y llegamos a los días previos de la Semana Santa. Un grupo de catequesis (de los más pequeños) quisieron visibilizar la misericordia con la quema de los pasos errados, inciertos… El perdón pasa por caminar tras Jesús; por abrirle el corazón y presentarle con sinceridad nuestra vida.

¡No somos perfectos, pero nos gustaría serlo! ¡Nunca es tarde!

Entre un «antes» y un «después»

Cuántas ocasiones hay en las que todo tiene un «antes» y un «después»! De hecho en los anuncios funciona esa técnica de comparar el antes y el después para poder vender un determinado producto. Y funciona.

En la historia del Hijo Pródigo nos encontramos con un «antes» y un «después»: muerto-vivo, perdido-encontrado, fuera de casa-en casa.

En este cuarto domingo de Cuaresma hemos podido contemplar el rostro misericordioso de Dios, el corazón que tiene entrañas de misericordia y acoge con los brazos abiertos al hijo perdido. Sin pedirle explicaciones el único signo es el de los brazos abiertos; ese es el perdón sin límites.

«En la Cruz está la vida y el consuelo»

Dentro de unos días diremos: «Mirad el árbol de la cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo». La cruz es el lugar de la salvación. Ahí es donde Dios nos ha demostrado el derroche de su amor y de su entrega. «En Cristo, encontramos el rostro misericordioso de Dios».

Pero Jesús nos invita a asemejarnos a Él en su modo de vivir. Las Bienaventuranzas son el camino para alcanzar la felicidad que Dios ha preparado para el hombre. El camino de la santidad que estamos llamados a recorrer. Las Bienaventuranzas responden al deseo que Dios ha puesto en el corazón del hombre. El tema es como encontrarlo; no es un camino utópico, sino que está promesa de felicidad está avalada por el testimonio de tantos que lo largo de la historia han sido capaces de cargar con la cruz y comprometer su existencia a vivir los valores del Reino.

A eso estamos llamados: a visibilizar que Cristo sigue entregándose cada día.

¡Gran Familia!

«Un acontecimiento muy especial»

En este tiempo de Cuaresma vamos dando pasos hacia la Pascua del Señor.

El pasado domingo, el Evangelio narraba la parábola de la higuera que no da fruto en medio de la viña. Veíamos la paciencia de Dios mostrada en ese diálogo del amo con el viñador: «Déjala todavía un año más, yo le echaré estiércol y cavaré, y si no el año que viene la cortas.»

En la época de Jesús también había acontecimientos que causaban sensación y que provocaban interrogantes entre las personas: accidentes, revueltas… Acontecimientos fundamentales que marcaban la historia de ese pueblo.

¿Y si nuestra conversión en este tiempo de Cuaresma fuese monumental? Causaría sensación en todos.

Si vamos caminando como comunidad que llega a tiempo; nunca es tarde para encontrarnos con el Señor.

Convivencia Parroquia 2022

¡Ya teníamos ganas! Después de dos años de pandemia, donde hemos estado tan limitados en nuestros encuentros, el sábado 12 de marzo volvimos a juntarnos para nuestra tradicional Convivencia. ¡Un éxito en participación!

Nuestros catequistas lo habían cuidado todo: las inscripciones, el protocolo, los equipos, la decoración, el ambiente, la música… y es que cada detalle es importante para vivir estos momentos. Incluso pudimos grabar un trocito del documental que saldrá con motivo del 50° aniversario. ¡Un día lleno de detalles!

«El taller de José» era el lema que nos congregaba. San José nos esperaba en su casa. De él pudimos aprender muchas cosas: su sencillez, su vida discreta, su obediencia, su buen hacer. Es el padre de Jesús, al que nosotros queremos seguir y amar cada día más. Así lo hicimos en la presentación del día y en la catequesis posterior.

Juegos, canciones, bailes… Comimos juntos y compartimos risas e ilusiones. Hicimos un hermoso taller: con madera construimos un portarretratos con dos huecos, uno para san José y otro para poner una foto con nuestro padre. ¡Toda una sorpresa para regalárselo el próximo día 19 de marzo!

Tras la rifa tuvimos la oración. En esta ocasión nos acompañaban también los seminaristas y preseminaristas del seminario San José y sus formadores. Con una procesión acompañamos a Jesús y le dimos gracias por este bonito encuentro.

Le pedimos a san José que nos guarde siempre, que vele por nosotros y que nos enseñe a tratar a Jesús, a mirarle con cariño y a tenerle cercano como a un amigo. ¡¡Gracias a tod@s!!