Su Corazón es diferente

El corazón de la comunidad naciente no tuvo ningún reproche hacia Tomás; no le echó en cara su incredulidad ni su falta de fe… Solo se mostró acogedora y con los brazos abiertos para recibir al que no estaba entre ellos, cuando Jesús se apareció después de resucitar.

El corazón de Jesús es misericordioso, siempre da oportunidades… Jesús le muestra a Tomás las cicatrices de su amor, para que sea consciente de ese amor que deja huella y que llega a todos.

Una vez más, en la Eucaristía, nos hemos sentido congregados. Hemos sido capaces de hacer latir el corazón y que palpite como el de Jesús. ¡Esa es la clave! Que nuestro corazón palpite como el del Señor.

Nuestros niños hablan (3)

Os compartimos otros cinco capítulos más de este ciclo de entrevistas titulado “Nuestros niños hablan” que estamos llevando a cabo con loa niños de catequesis. Esperamos que os gusten y que les deis mucho apoyo. ¡Son unos fenómenos!

Semana Santa 2021

Han sido muchos los momentos que hemos vivido juntos durante estos días de la Semana Santa, atípica, aún con restricciones y medidas sanitarias.

Animados por la Cofradía “El Prendimiento”, han sido muchos los burgaleses que se han acercado a participar de esa procesión itinerante, donde nuestro paso se ha expuesto para ser visto y contemplado.

También hemos tenido la experiencia de juntarnos ocho jóvenes en la parroquia para vivir una “mini pascua” y velar durante toda la noche al Señor en el Monumento. Una experiencia muy rica e inolvidable.

Han sido muchos los fieles que han acudido al templo en cada celebración o acto de piedad. Incluso en la Vigilia Pascual que, por el toque de queda, tuvo que adelantarse a la tarde del Sábado Santo.

Pero también, muchas familias, han seguido desde sus casas las celebraciones, han construido diversos altares o rincones de Semana Santa.

¡Una Semana diferente pero muy especial!

Su misericordia llena toda la casa

Emocionante y muy especial fue la Primera Confesión de los niños y niñas que preparan ya su Primera Comunión. El pasado viernes, 26 marzo, en el marco de la semana de Pasión recibieron el sacramento de la reconciliación.

Acompañados por las familias pudieron sentir que Dios les da la oportunidad de seguir creciendo como cristianos. Nos pasa a todos: si el corazón se para y deja de latir nos morimos. A veces, nuestro corazón se queda vacío y hueco, débil y frágil; necesita un empujón para no quedarse en ralentí. Analizando el corazón del Padre, del hijo mayor y del hijo menor (de la parábola del hijo pródigo) entendieron mejor cómo es el corazón de Dios.

“Tiende el Corazón” para ser capaz de ofrecer a otros la misericordia recibida. Ese está nuestro lema este curso: ser cauces de amor de Dios para el mundo.Junto con los sacerdotes, don Diego y don Jesús, nuestros catequistas y las familias, hicimos la foto para recordar este día tan grande.

¡Un día para el recuerdo y la emoción!

Nos amó hasta el extremo

Y hemos vivido el quinto domingo de la Cuaresma, que ponía su interés en el valor redentor de la cruz de Jesús: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no da fruto; pero si muere, da fruto abundante”.
Todo el mundo quería ver a Jesús. Se había convertido en la atracción del público durante las fiestas de Pascua. De haber existido cámaras de fotos o bolígrafos para escribir, más de uno hubiera querido retratarse o pedirle un autógrafo. Pero, el valor de Cristo, el que nos ha llegado a nosotros es el de su muerte redentora. Su salvación venida de la cruz traspasa los límites del tiempo y del espacio y llega a todos. Esa es la auténtica novedad del protagonista. Don Diego nos invitó a hacernos un selfie. Tenemos la suerte de poder captar momentos inolvidables, para el recuerdo y el asombro.
En el día del Seminario, pudimos dar gracias a Dios por la labor callada de los sacerdotes, agradecerles su disponibilidad y su vida apasionante. Gracias a ellos, la vida de Dios nos llega. Pedimos por nuestros Seminarios, en la espera de que sean bendecidos por muchas y buenas vocaciones al ministerio ordenado.
¡Gracias a ti, a ti, a ti!

Yo CREO, ¿y tú?; una emotiva entrega del credo

En una tarde muy emotiva del pasado viernes, 19 de marzo, tuvo lugar en nuestra parroquia la Entrega del Credo, como paso importante para que estos niños y niñas reciban, en su día, la Primera Comunión.
Es un hito de gran interés en el itinerario catequético de los niños. Un signo que refleja que los niños han podido realizar a lo largo de esta preparación catequética una primera síntesis de fe. Se han acercado al misterio trinitario, naturaleza íntima de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y han comprendido su pertenencia a una comunidad eclesial que todos los domingos y solemnidades reza el Credo como símbolo de esa fe, aquello que nos identifica y distingue. Han entendido además que, esas verdades de fe, han de ser llevadas a la vida en un seguimiento real y vivencial de la persona de Cristo.
En la solapa de cada uno de ellos se podía leer la frase “Yo creo”, puesto que creer es confiar en que la otra persona ayuda siempre. Los niños confían en Dios y en la Iglesia; confían en sus familias y en sus amigos. Dios también “cree” en vosotros ¡no lo olvidéis!
Les felicitamos a ellos, a sus familias y a los catequistas que les preparan semana a semana.

Nicodemo, protagonista de una historia de conversión

Avanzando en el tiempo nos hemos situado en el ecuador de la Cuaresma. El pasado domingo ya era el cuarto; nos metemos de lleno en la recta final de este tiempo de gracia.
Comenzamos la Eucaristía con la luces apagadas, en tinieblas, a oscuras. Tras repetir “Jesús, queremos que seas nuestra luz”, las luces se encendieron. Y es que Nicodemo era el hombre de las tinieblas, que se escondía en la noche para que no le viesen ir a encontrarse con Jesús. Pero hay un momento, en que Nicodemo ya no tiene miedo: será el viernes santo, cuando a plena luz del día, vaya a recoger el cuerpo. ¿Qué ha pasado? ¿Qué fue lo que le hizo cambiar a Nicodemo? La experiencia de la muerte de Jesús.
Nuestros niños lo entendieron genial. Como si se tratara del monte mantuvieron un diálogo fecundo y provechoso con don Diego. Luego comunicaron la luz a todos los presentes deslumbrándoles con la luz de sus linternas.
La luz brilla. ¡Descubrámosla! 

Una Entrega del Padrenuestro especial y entrañable

El pasado viernes 12 de marzo, los niños y niñas del Despertar Religioso, vivieron un día muy importante en el camino hacia su Primera Comunión. Un grupo muy grande este año tan especial. En una celebración, bonita y entrañable, recibieron la oración más importante para los cristianos y la que nos enseñó Jesús: “El Padrenuestro”.
¡Cuántos nervios y cuánta emoción! Porque lo que está claro es que para rezar no es preciso usar muchas palabras; basta lo esencial, lo que no se nos puede olvidar y que los niños saben captar muy bien. ¿Quién no recuerda cuando le enseñaron el Padrenuestro?
Es un acontecimiento en la vida de todo creyente el tener que hacer nuestras la palabras enseñadas por el mismo Jesús que, generación tras generación, se repiten. Poder dirigirnos a Dios como Padre, es uno de los regalos más grandes.
Estos niños tienen el privilegio de poder decir en voz alta que Dios es su Padre, que quieren caminar tras los pasos de Jesús… Y además, tienen la suerte de contar con todo un equipo de catequistas y sacerdotes que son testigos de sus pasos y que acompañan sus búsquedas hacia el Señor. También sus familias, presentes en el acto, les han guiado hasta este momento.
¡Enhorabuena chicos! Que siempre guardéis el recuerdo de este día en el corazón.

“No podemos vivir vacíos”

Como cada domingo, seguimos celebrando la fe. La Eucaristía de este domingo nos sirvió para profundizar en el significado de la la cruz de Cristo, como “fuerza y sabiduría de Dios”.
Don Diego nos invitó a profundizar en la vida cristiana. Hemos de vaciarnos muy a menudo pero no vivir permanentemente vacíos. Un cristiano vacío no tiene ilusión, está muerto. ¡Necesitamos llenarnos de Dios! Y eso es lo que hemos hecho: en un bote de cristal hemos metido la palabra Dios.
Jesús en el templo hizo limpieza, quiso acabar con esos formalismos que no dejaban a Dios llegar al corazón del hombre. Cuaresma es tiempo de purificación.